La Sicav de Piqué estaba radicada y pagaba impuestos en Madrid

Piqué
Gerard Piqué, en el Mutua Madrid Open. (Getty)

El futbolista del Fútbol Club Barcelona, Gerard Piqué, tenía su Sociedad de Inversión de Capital Variable (SICAV) con sede en Madrid. El jugador ha hecho gala en numerosas ocasiones de su independentismo, pero eso no evita que su dinero se gestionara desde la capital de España. 

Además, la mayor parte del dinero de esta Sicav no estaba invertido en Cataluña, ni siquiera en el resto de España, sino que se encontraba en el extranjero. La sociedad fue creada en 2013 en pleno auge del independentismo (es el año de la famosa Diada con la cadena humana) y fue registrada en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el mes de abril de ese año. Tenía su domicilio social en la madrileña calle de María de Molina (donde está UBS) y estaba presidida por el padre del futbolista, Joan Piqué Rovira.

Las Sicav son Instituciones de Inversión Colectiva (IIC), como los fondos de inversión y tributan de igual forma: al 1% en el Impuesto de Sociedades por sus beneficios (las empresas tributan al 25%) hasta que se realiza la retirada del dinero, cuando tributa como cualquier renta de capital. El problema es que estas sociedades se suelen utilizar para esconder en realidad sociedades patrimoniales, por lo que en la actualidad el Gobierno estudia reformar el régimen de las Sicav.

Para constituir una Sicav hace falta un mínimo de 100 participantes y un capital de 2,4 millones de euros. “El truco es incluir 90 o más accionistas con tan sólo una acción, que son comparsas de los que manejan realmente las inversiones, y se les denomina en el sector como los mariachis. Tener una Sicav no es ilegal, pero debe limitarse su uso para evitar que sirvan a particulares y clanes familiares para configurarlas como verdaderas sociedades patrimoniales”, explica a OKDIARIO el secretario general de Gestha, Carlos Cruzado.

“De esta forma se aprovechan de las ventajas de las Instituciones de Inversión Colectiva, sobre todo, de la de no tributar hasta que no se rescata la inversión. Además, son ellos quienes gestionan sus inversiones, en lugar de estar en manos de una gestora como ocurre con los fondos de inversión. No hay fraude fiscal, sino elusión. Otra cosa es que podamos discutir si hay un fraude de ley, que es lo que la Inspección de Hacienda en su momento empezó a investigar”, añade Cruzado.

En concreto, el responsable de Gestha recuerda que la Agencia Tributaria tenía abiertas unas 200 actas contra las Sicav en 2005 por no cumplir el citado requisito de tener 100 participantes y entendía que por esta razón debían tributar como el resto de empresas (entonces el tipo era del 30%). Entonces el Congreso decidió que sería la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) quien tendría la competencia de controlarlas. Y entonces el organismo supervisor echó tierra sobre el asunto.

En cuanto a la fiscalidad, el hecho de que la sede de la Sicav estuviera en Madrid no implica ningún ahorro tributario para Piqué, ya que la única comunidad autónoma que tiene un régimen distinto al estatal es el País Vasco. Además, el pago del Impuesto de Patrimonio lo debe hacer el jugador en la región donde tenga su domicilio fiscal.

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