A LA ESPERA DEL INFORME DEFINITIVO DE VALORACIÓN DE DELOITTE

Santander se libra de indemnizar a los afectados de la caída del Popular por ampliar el agujero a 12.400 millones

Banco Santander
La presidenta del Santander, Ana Patricia Botín. (Foto: EFE)

Banco Santander se librará de devolver a los antiguos accionistas y bonistas del Banco Popular un montante cercano a los 5.200 millones de euros por la diferencia entre las provisiones anunciadas para sanear la entidad y el volumen de dinero establecido como reserva obligatoria cuando se produjo la resolución de la entidad por mandato europeo. Y la vía que utilizará para evitar desembolsar estos fondos es ampliar el agujero del Popular por encima de los 12.000 millones de euros.

Según han explicado a OKDIARIO inspectores del Banco de España, el Acuerdo de Resolución de la JUR obligó al Popular a constituir una reserva indisponible de 10.400 millones de euros con el patrimonio de sus accionistas y a incrementarla en otros 2.000 millones de euros (precisamente para asegurar que los activos fueran de igual importe que los pasivos) con el patrimonio de los bonistas.

Con estos 12.400 millones de euros se esperaba hacer frente a las pérdidas que arrojase el informe definitivo de Deloitte, un documento que hasta ahora no se ha presentado (el documento de valoración es provisional). “Se entendía que dicha reserva era igual a las pérdidas encontradas por el informe provisional y no público de Deloitte y, por tanto, suficiente para asegurar la continuidad del banco una vez que el Santander le inyectase el capital necesario” señalan las fuentes consultadas.

Sin embargo, el Santander sólo comunicó el día que se produjo la compra del Popular que provisionaría 7.200 millones de euros por pérdidas no reconocidas en el Popular, por lo que le sobraban los citados 5.200 millones de euros de la reserva indisponible si estos datos se confirmaban como los definitivos cuando se presentara el informe definitivo de Deloitte.

“El Reglamento que regula las resoluciones bancarias indica claramente que tras el informe definitivo el exceso de la reserva indisponible sobre las anteriores pérdidas debe entregarse a los accionistas y bonistas afectados por la resolución. Así que ahí tenemos 5.200 millones que el Santander debería sacar de las arcas del Popular para entregar a los accionistas y bonistas del Popular que vieron como sus patrimonios se volatilizaron el pasado 6 de junio”, explican las fuentes consultadas.

Sin embargo, ahora el Santander eleva hasta 12.218 millones de euros el agujero del Popular al cierre del primer semestre del año, lo que prácticamente anula la diferencia entre la reserva indisponible y las provisiones necesarias para sanear la entidad financiera. Esta estrategia está siendo estudiada por los despachos de abogados que han presentado demandas en defensa de los intereses de los ex accionistas y bonistas del Popular, para determinar si pueden reclamar al Santander por no haber indicado desde el primer momento que las pérdidas no reconocidas eran mayores.

“Efectivamente, Santander hizo ajustes en junio de 12.400 millones de euros por el Popular, pero sólo 7.200 corresponden a la valoración de las carteras de créditos e inmuebles. La finalidad es clara: no devolver a accionistas o bonistas del Popular un solo euro. Los 5.200 millones restantes no se los reconocerá nunca Deloitte en su informe porque corresponden a lo que se denominan ajustes por combinación de negocios (por ejemplo: los que se derivan de la reestructuración de plantillas y oficinas por la integración de redes o la pérdida de determinados beneficios fiscales) y no eran pérdidas que estuvieran en el balance de Popular. Otra cosa es si las pérdidas en la cartera de activos de Popular fuera de 12.400 millones de euros”, señala un inspector del Banco de España a este diario.

La ampliación del agujero previsto en las cuentas del Popular se constató en la presentación de resultados del Santander que tuvo lugar a finales del pasado julio. En la limpieza de balance del Popular destacan los 4.300 millones de euros destinados a ajustes en el fondo de comercio del Banco Pastor, créditos fiscales e intangibles; los citados 7.200 millones para provisiones para créditos e inmuebles adjudicados y 700 millones de la oferta comercial para los antiguos accionistas del Popular.

Precisamente este martes se ha conocido también que la entidad financiera que presidía Emilio Saracho sufrió una fuga de depósitos entre enero y junio de este año por importe de 18.552 millones de euros, según los datos recogidos en los ‘Estados financieros’ publicados este martes por la Asociación Española de Banca (AEB).

En concreto, a cierre del pasado ejercicio la entidad contaba con 71.473 millones de euros en depósitos a clientes, mientras que al término del primer semestre Popular disponía de 52.921 millones de euros en depósitos de sus clientes. Esto implica que los portavoces oficiales del Popular mintieron cuando aseguraron a los medios de comunicación que no se habría producido fuga de capitales por la crisis de la entidad.

De hecho, la salida de depósitos fue especialmente significativa entre abril y junio, es decir, desde el mes en el que Saracho anunció que el banco estaba abocado a una ampliación de capital o bien a ser vendido para sobrevivir; hasta el mes en el que se llevó a cabo su resolución. En ese periodo, la salida depósitos de clientes ascendió a 14.251 millones de euros.

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