Azahara Peralta se suma a Gracia Ballesteros

Imputada otra de las denunciantes del caso Acuamed: acusada de desviar casi un millón en la obra de Flix

Azahara Peralta está acusada de pagar facturas que nada tenían que ver con la descontaminación del pantano de Flix con cargo a material para esa obra

Acuamed
Sede de Acuamed en Madrid. (Foto: EFE)

Ya van dos de tres. Azahara Peralta, una de los tres denunciantes del llamado ‘caso Acuamed’, declarará el 16 de diciembre como investigada (imputada) para responder de la acusación de desviar fondos de la obra de descontaminación del pantano de Flix para otros fines que nada tenían que ver con esa obra pública. Como adelantó este diario, la denuncia es de 2017 y hasta ahora había estado ‘dormida’ en el sumario.

Según el auto, de 28 de noviembre, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ve «indicios racionales y consistentes de criminalidad» en Peralta y en el ingeniero Marc Pujols, que declarará el 17 de diciembre. Los dos fueron los jefes de la obra de Flix y estuvieron bajo las órdenes de Gracia Ballesteros, otra de las denunciantes de este supuesto caso de corrupción. Ballesteros también está imputada en una pieza separada por supuestamente manipular un concurso a favor de una constructora, Contratas Vilor.

Según la denuncia -presentada por una de las directivas de Acuamed acusada de irregularidades por los denunciantes- y el escrito de acusación de la fiscal, Azahara Peralta desvió casi un millón de euros a empresas que nada tenían que ver con la descontaminación del pantano de Flix -que hizo FCC- con cargo a material para esta obra. Se pagó más de 200.000 euros a la empresa Bassat & Ogilvy, otros 220.000 euros al Institut Cerdá, y se financió hasta un festival de Jazz. En total, casi un millón de euros justificados como compras de material para la obra.

Giro radical

¿Qué supone esta imputación? La citación de Azahara Peralta suma más incertidumbre a este supuesto caso de corrupción -utilizado por el PSOE para castigar a Mariano Rajoy desde principios de 2016-. El proceso se basa en una denuncia a la anterior cúpula de la empresa por parte de Peralta, Ballesteros y su jefe, Francisco Valiente, justo cuando éste iba a ser despedido de Acuamed.

Días antes de que se formalizara su despido, en 2015, Valiente denunció ante la Fiscalía Anticorrupción que se inflaron los costes de varias obras a cambio de regalos. Sin embargo, cuatro años después de haberse iniciado la instrucción del caso, todavía no se han peritado las obras bajo sospecha y no se sabe su precio exacto, por lo que es imposible determinar si el precio de esas obras se infló para favorecer a las constructoras -aún así, el anterior juez instructor del caso, Eloy Velasco, mantuvo en prisión preventiva a varios directivos de Acuamed y de empresas adjudicatarias-.

A este hecho se suma ahora que dos de las denunciantes, Peralta y Ballesteros, están imputadas por hacer supuestamente lo mismo que ellas denunciaron de sus superiores. Incluso, en el caso de Flix, irregularidades más graves, como desviar fondos. Peralta y Ballesteros siguen trabajando en Acuamed, y han recibido premios y dan conferencias por combatir la corrupción.

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