PGE

Hacienda no sabe qué déficit usar en el borrador de Presupuestos que debe mandar a la UE en 7 días

La ministra de Economía, Nadia Calviño, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero y el comisario europeo de Asuntos Económicos, Piere Moscovici.
La ministra de Economía, Nadia Calviño, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero y el comisario europeo de Asuntos Económicos, Piere Moscovici.

Hacienda debe enviar el 15 de octubre el borrador de Presupuestos a Bruselas

Sánchez promete aumentar el gasto sin que esté claro qué impuestos subir

El Congreso tumbó la propuesta de Calviño de elevar el déficit al 2,7%

Esos 6.000 millones de euros son clave para las cuentas que negocian con Podemos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prometió este domingo que esta semana presentará las líneas básicas de sus Presupuestos. Y aprovechó su presencia en un acto en favor de la conciliación para anunciar algunas medidas que incrementarán el gasto, como la equiparación entre las bajas de maternidad y paternidad o la educación universal de cero a tres años.

El tiempo apremia y al Ministerio de Hacienda le queda una semana para mandar a Bruselas el borrador con los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Sin embargo, elaborar esas cuentas no está siendo fácil por las aspiraciones de Unidos Podemos, su socio. Prueba de ello es que el Departamento de María Jesús Montero aún no ha decidido algo tan básico como con qué déficit cuadrar las cuentas, ni qué subidas de impuestos incluirá el documento, según reconocen a OKDIARIO fuentes del Ministerio de Economía. Algo que no se entiende bien, tras escuchar a Sánchez anunciar nuevas promesas de gasto.

El próximo lunes, 15 de octubre, acaba el plazo para que el Gobierno envíe a la Comisión Europea el plan presupuestario para 2019 y Hacienda todavía no sabe si elaborará esas cuentas con el objetivo de déficit que pactó el Ejecutivo de Mariano Rajoy con la UE (2,2%) o con el que acordó después la ministra de Economía, Nadia Calviño, con el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici (2,7%).

La debilidad parlamentaria del Gobierno de los 84 escaños que preside Pedro Sánchez hizo que el Congreso tumbara la propuesta de techo de gasto en la que se incluía ese nuevo objetivo de déficit que da un margen de unos 6.000 millones de euros para incrementar el gasto social con el que La Moncloa quiere marcar su agenda.

Decidir si se incluye o no ese colchón de dinero extra es vital para elaborar unas cuentas públicas que ante la creciente inestabilidad política que se vive en Cataluña no se sabe si podrán ser aprobadas en el Congreso. Pero, en todo caso, esas cuentas nacerán marcadas por el nerviosismo que han generado en distintos sectores económicos y empresariales los continuos globos sonda lanzados por el Gobierno sobre posibles subidas de impuestos.

El tiempo se ha echado encima y en Hacienda reconocen que en el documento que se enviará a Bruselas el próximo lunes solo incluirá las "líneas generales" con las que el Ejecutivo pretende "aumentar los ingresos" en 2019.

Negociación con Podemos

El desarrollo de esas líneas maestras dependerá después de la negociación con Podemos. Si todo va bien para Sánchez, los PGE podrán ir a Consejo de Ministros a finales de noviembre o principios de diciembre. De este modo, en el mejor de los escenarios para el PSOE, las cuentas volverán a aprobarse entrado ya el ejercicio en el que deben entrar en vigor.

El plan presupuestario que España está obligada a enviar a la Comisión Europea solía mandarse con las cuentas ya aprobadas por el Congreso. Pero la fragmentación parlamentaria y la debilidad política de los últimos Gobiernos ha alterado esta costumbre. Ahora la Comisión suele revisar una proyección de cuentas sin la certidumbre de que sean aprobadas por el Congreso.

El Presupuesto de 2019 incorporará medidas polémicas como la tasa del 3% sobre el beneficio de las tecnológicas que facturen más de 3 millones en España y más de 750 millones a nivel global; el gravamen al 5% de los dividendos en el exterior que afectará a las multinacionales del Ibex 35; la subida en el IRPF para las rentas superiores a 140.000 euros o el aumento en el impuesto de sociedades, entre otros.

Pese a esa batería de subidas impositivas, Unidos Podemos ya ha avanzado que pedirá más medidas tributarias para que las eléctricas paguen más impuestos y tampoco se muestra satisfecho con la subida tributaria que tendrá que afrontar la banca.

Se trata de medidas con un impacto directo sobre la actividad de las empresas que han dibujado un escenario de incertidumbre que debería ser clarificado lo antes posible para evitar que el cambio de ciclo económico sea más brusco de lo previsto.

 

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