Supermercados

Adiós a las monedas para el carro del supermercado: el cambio que llega con 2026 que te cambiará la vida

monedas carro
Blanca Espada

Ir al supermercado a hacer la compra semanal es algo muy habitual que además, implica cosas en las que ya casi ni pensamos. Hacer la lista de la compra o también, llevar monedas para el carrito. Sin embargo, puede que no tengas efectivo o que pagues siempre con tarjeta y lo de las monedas te quede algo lejano, de modo que al llegar al supermercado te das cuenta que no tienes. Un problema que sin embargo, podría tener los días contados si tenemos en cuenta que ya se ha ideado un sistema que permite que cojamos un carro sin meter ninguna moneda y que además, podría ser capaz incluso de ir anotando lo que vamos metiendo dentro para hacer más sencillo nuestro paso por caja.

Con ese sistema ya en mente, las principales cadenas del sector retail en España están estudiando un cambio profundo en la forma de hacer la compra, con la vista puesta en este 2026 que acabamos de empezar. El objetivo es claro: modernizar la experiencia del cliente, agilizar los tiempos y adaptarse a una realidad en la que el efectivo cada vez tiene menos peso en el día a día. La solución pasa por la implantación progresiva de carritos inteligentes equipados con tecnologías como NFC y códigos QR. Un sistema que promete acabar definitivamente con la dependencia de las monedas y que, según los operadores del sector, podría suponer un antes y un después en los supermercados españoles.

Adiós a las monedas para el carro del supermercado: el cambio que llega con 2026

El funcionamiento con los nuevos carritos de supermercado que podrían llegar este 2026 está pensado para ser sencillo y rápido, incluso para quienes no se manejan con demasiada soltura con la tecnología. En lugar de introducir una moneda, el cliente sólo tendrá que acercar su teléfono móvil a un lector NFC integrado en el carrito o escanear un código QR visible en el propio carro.

En ese momento, el usuario quedará identificado a través de su dispositivo móvil y se cargará una pequeña fianza digital, similar a la que hoy representa la moneda física. Dicha cantidad no se regala o no se pierde, ya que se devolverá de forma automática cuando hayamos acabado de comprar y el carrito se haya devuelto a su lugar.

De esta manera, el sistema garantiza que los carritos sigan regresando a su sitio, pero sin necesidad de efectivo. Todo queda registrado de forma digital, reduciendo errores y evitando situaciones tan comunes como no poder comprar por no llevar suelto encima.

Comprar y pagar sin pasar por caja

Al margen de eliminar las monedas de los carritos, el nuevo sistema introduce otro concepto bastante novedoso. Con los carritos inteligentes, se podría pagar directamente desde el propio carro, sin necesidad de pasar por las cajas tradicionales.

Gracias a sensores y sistemas de registro automático, cada producto que vayamos metiendo en el carrito se iría añadiendo de forma simultánea a un carrito virtual. El cliente podría ir viendo en tiempo real qué lleva, cuánto está gastando y el total acumulado, directamente en su móvil. Y una vez se termina la compra, el pago se realiza desde el teléfono mediante NFC o QR, sin colas y sin esperas. Un proceso especialmente pensado para reducir los tiempos en horas punta y aliviar uno de los mayores puntos de fricción en los supermercados cuando se forman largas colas en las cajas.

Un modelo que ya funciona fuera de España

Todo puede sonar muy novedoso, pero lo cierto es que la idea no es nueva. Este tipo de carritos lleva tiempo utilizándose en algunos supermercados de otros países europeos, donde se ha implantado de forma gradual. En la práctica, el sistema ha servido para acortar esperas y hacer la compra algo más ágil, sobre todo en horas punta.

Las cadenas que ya lo utilizan destacan que el control de los productos se realiza de forma automática a medida que se colocan en el carrito, lo que reduce despistes, errores en el cobro y pequeñas pérdidas que antes eran difíciles de detectar. Todo queda registrado desde el primer momento. Además, explican que el nivel de seguridad es similar, e incluso superior, al del modelo tradicional. Al estar cada carrito vinculado a un usuario durante la compra, el seguimiento es continuo y no depende únicamente del paso final por caja.

Nuevas oportunidades para los supermercados

Más allá de la comodidad para el cliente, los carritos inteligentes abren nuevas oportunidades para los supermercados. La recopilación de datos sobre hábitos de compra, siempre bajo la normativa de protección de datos, podría permitir conocer mejor a los consumidores. Esto se traduce en promociones más personalizadas, una mejor gestión del stock y campañas ajustadas a los hábitos reales de compra.  Para las cadenas, supone además una optimización de recursos, una reducción de costes operativos y una imagen más moderna, alineada con las nuevas formas de consumo.

Aunque todavía no hay una fecha cerrada para su implantación masiva, todo apunta a que 2026 marcará el inicio de esta transformación en España. El despliegue será progresivo y convivirá durante un tiempo con los sistemas tradicionales, pero la dirección parece clara y parece que podremos decir adiós a las monedas en los carros dentro de poco.

Lo último en Economía

Últimas noticias