Malestar en el CSD con una maniobra velada

Los tentáculos de Tebas en el CSD se quedan en fuera de juego

tebas
María José Rienda (izquierda), Ramón Barba (centro) y Javier Tebas (derecha).

El fútbol español vive días convulsos. La próxima negociación del Convenio de Coordinación entre la Real Federación Española de Fútbol y la Liga está causando un seísmo constante en el deporte patrio. En medio de la batalla, el Consejo Superior de Deportes ha emergido como el mediador de un enfrentamiento en donde hay algo más en juego que un simple acuerdo.

Tebas, que no tiene ninguna intención a sentarse a negociar como ha venido manifestando en actos y declaraciones en los últimos días, está moviendo todos los hilos que tiene a su disposición para evitar verse cara a cara con Rubiales. El presidente de la Liga inicialmente intentó ignorar que había que renegociar un Convenio firmando acuerdos de futuro que conciernen a dicho acuerdo como el nombre de la competición, el balón o los horarios. Tras eso, Tebas puso un conflicto de intereses que el CSD ha resuelto a favor de la RFEF instando a la Liga a sentarse a negociar.

El presidente de la patronal de clubes, por supuesto, no estaba contento con el transcurrir de los acontecimientos y realizó un último órdago con el que presionar al Consejo Superior de Deportes. Instó a un funcionario de alto rango en el CSD como Ramón Barba a que escribiese un informe que diese la razón a la Liga en el conflicto de competencias con el que pelea con la RFEF para luego filtrarlo a un medio afín y presionar a través de la política de hechos consumados deslizando que María José Rienda y los suyos se oponían a la negociación. Barba contradijo las instrucciones dadas por sus jefes –que quieren una negociación– redactando unos informes que dejan a la vista que es un infiltrado de Tebas en el CSD.

Después del revuelo y de que todos los medios afines a Tebas hayan hecho publicidad de ello, el Consejo Superior de Deportes ha mantenido su postura de sentar a negociar a las dos partes, pese a las presiones y las filtraciones a través de un comunicado oficial. En dicho escrito, se da un tirón de orejas al propio Barba: "El CSD confirma que el informe emitido en relación con las
modificaciones reglamentarias presentadas por la RFEF sobre el horario de los partidos, y al que han tenido acceso algunos medios en las últimas horas, no es vinculante y será debatido en la próxima Comisión Directiva del CSD, que se celebrará mañana viernes".

Tebas no tardó en darle publicidad al informe solicitado. Cogió su cuenta de Twitter para sacar pecho diciendo que "los temas sobre la competencia se van aclarando como debe ser. Seguro que sale algún listillo". Quizá el presidente de la Liga se precipitó en su valoración, como algún presidente de club que recibió un Whatsapp de celebración ha aseverado al respeto, después de ver cómo el CSD le ha parado en seco. 

Ramón Barba, quien ha estado muy vinculado a Tebas y su entorno desde 2010 tras haber participado en diversos congresos de derecho auspiciados por el despacho de abogados Tebas y Coiduras, ha quedado al descubierto con este informe. No en vano, este escrito –solicitado hace siete meses– no ha visto la luz hasta que la Liga se ha visto contra la espada y la pared después de que el CSD se inclinase en apoyar las tesis negociadoras de la RFEF.

El presidente de la Liga ha intentado la enésima triquiñuela en su carrera por evitar una negociación de la que va a salir perjudicado económicamente. Tebas está nervioso porque tendrá que dar explicaciones a los clubes en la próxima Asamblea. Su posición está más debilitada que nunca.

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