Lamine Yamal reaccionó como un capitán sobre el césped del Metropolitano tras la eliminación del Barcelona en los cuartos de final de la Champions a manos del Atlético de Madrid. La estrella culé no se hundió sobre el terreno de juego como ya hizo en la ida en el Camp Nou y se marchó con la cabeza alta intentando levantar a sus compañeros. Una actitud mucho más madura y de líder tras un mazazo muy duro para él y su equipo.
Lamine Yamal señaló en la previa del partido por activa y por pasiva que el Barcelona estaba convencido de poder remontar. Se mostró seguro, confiado y con ganas de demostrar que es el mejor sobre el césped. Y así lo hizo nada más empezar el partido en el Metropolitano. No tardó ni un minuto en coger la pelota, convertirse en un mago y perdonar el primero. Mussso le hizo un paradón tras un disparo desde la frontal después de sortear a varios defensas rojiblancos.
Tres minutos después, en el minuto cuatro de juego, Lamine Yamal hizo el primero para el Barcelona en el Metropolitano. La estrella culé le pidió a Simeone que le pusiese un uno para uno. Y el entrenador argentino dijo que le pondría cuatro o seis encima. Pues ni una cosa ni la otra. Lenglet ya estaba preparado para estropearlo todo.
Terminó quedándose sin remontada. Lo intentó todo, pero su equipo se quedó sin pase. Lamine Yamal, de todos modos, no se hundió sobre el césped y la aceptó con deportividad. Animó a sus compañeros y ejerció de capitán.