Superó a Tiafoe (6-3, 6-4) y se cita con Wawrinka

Nadal se gana los cuartos en Madrid

Nadal
Nadal celebra la victoria. (Getty)

Rafael Nadal sigue firme en su camino de conquista del Mutua Madrid Open. El tenista español se deshizo de Frances Tiafoe (6-3, 6-4) en un partido que no tuvo color y en el que Rafa ni siquiera necesitó de su mejor nivel para provocar la rendición del acelerado tenista norteamericano. Con el saque de nuevo como noticia positiva y algunos errores no forzados con la derecha, Nadal firma su pase a los cuartos de final en la Caja Mágica y el viernes se medirá a Wawrinka por un puesto entre los cuatro mejores del torneo.

En su búsqueda hacia el nivel óptimo que le permita llegar como gran favorito a Roland Garros, Nadal volvía a aparecer por segundo día consecutivo en el Estadio Manolo Santana y de nuevo ante un rival joven, prometedor y con físico suficiente para hacerle sufrir en la altura de Madrid. Frances Tiafoe ya había sucumbido en Australia ante Rafa, pero su atrevimiento y talento exigía el mejor juego del manacorense en el partido.

El viento golpeaba a los rivales, pero con menor fuerza que en la jornada del miércoles y Rafa no necesitó más que dos juegos de tanteo para poner la maquinaria en marcha y su estrategia, basada en un buen juego al saque, le funcionó a las mil maravillas. Nadal bien pudo pasar por un sacador contrastado en el primer set, en el que tan solo concedió tres puntos a su rival al resto. El juego de Rafa no era brillante y al resto no le sobraban las oportunidades, le bastó con dos, en el cuarto juego, para lograr un ansiado break que le permitió dosificar su diferencia con el servicio y un revés que sigue funcionando de forma notable hasta cerrar la primera manga sin mayores apuros por 6-3.

La oposición de Tiafoe tampoco era la mayor para que Nadal pasara mayores dificultades en el partido. Al contrario que Auger, el estadounidense no trazó un plan de juego fijo y acabó perdiéndose en la anarquía de sus golpes, con gran potencia y más efecto en el caso de la derecha, hasta no poder toser a un Nadal que controlaba y no necesitaba forzar para ganarse el aplauso del público, que sí enloqueció con una dejada estratosférica del manacorense, que él mismo celebró para seguir forzándose a mejorar a pesar del resultado.

Susto, reacción y cuartos

Las imprecisiones con la derecha impidieron a Nadal construir su ventaja de inicio también en el segundo set, posiblemente menguado por la falta de ritmo de un Tiafoe alérgico a los largos intercambios, pero efectivo en su juego hasta el punto de forzar a Rafa por primera vez con su servicio con una bola de break que levantó el manacorense antes de poner la tranquilidad de nuevo con el 2-2.

Ese aviso de Frances fue lo que necesitaba Nadal para activarse del todo en un segundo set al que había entrado más perezoso y atacar hasta conseguir el break. El manacorense no tuvo que forzar demasiado y con una contradejada cruzada marca de la casa y una derecha invertida ganadora acabó con la oposición del afroamericano para poner pie y medio en los cuartos de final.

Tiafoe no encontraba la manera de hacer ponderar su físico por encima del juego de Nadal, menos exhuberante a estas alturas de su carrera en ese plano pero con una conjunción de cabeza y talento que a estas alturas no está al alcance del joven tenista de Maryland. De nuevo con el servicio como principal argumento y receta para la victoria, Rafa seleccionó el momento al servicio para acabar definitivamente con el ímpetu de Tiafoe y sacar así su billete a cuartos de final, donde le espera, de nuevo en la noche de Madrid, un viejo conocido como Stan Wawrinka.

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