Tebas veta a las estrellas en la Liga: su estricto control económico impide que Carvajal fiche por el Getafe
La Liga no valida la importante rebaja salarial de Dani Carvajal acordado con el Getafe para su fichaje, debido al estricto control económico
El club azulón no tiene espacio salarial suficiente en sus 56,7 millones de gasto permitidos para cuadrar lo que la Liga considera que debe cobrar
El Getafe cierra el fichaje de Carvajal a la espera de la Liga

La Liga vuelve a sus andadas. Después de un mercado de fichajes teóricamente tranquilo, sin que los clubes hayan tenido excesivos problemas para inscribir a sus fichajes, han vuelto los problemas. El Getafe ha tratado de fichar a Dani Carvajal y, pese a que el acuerdo entre las partes era total y faltaba la validación por parte de la patronal, el fichaje se ha estancado por el control económico de la Liga. En estos casos, la Liga de Tebas tiene en cuenta más el caché del futbolista que el sueldo real, lo que ha imposibilitado que la operación se ajuste a los parámetros del club. Sólo un aval validado por los organismos de la competición lo haría posible.
Aunque club y jugador habían alcanzado un acuerdo, la Liga ha decidido no dar el visto bueno a la operación. El Órgano de Validación dice que el sueldo de Carvajal no puede ser el acordado. Aunque sea el que vaya a percibir, a ojos de la Liga computará en función de unos parámetros relacionados con el último que tuvo en el Real Madrid, que rondaba los 15 millones de euros brutos, su trayectoria y su edad. Ese resultado estaría muy por encima de lo acordado con el Getafe.
Es decir, para la patronal, Carvajal ocuparía en el Límite de Coste de Plantilla Deportiva (LCPD) –el límite salarial– del conjunto azulón una cantidad que llevaría al club a estar sobrepasado. El Getafe no puede inscribir a Carvajal pese a que, en los términos en los que se produjo el acuerdo, el lateral derecho sí que entraría en los parámetros salariales de la entidad.
El Getafe, asfixiado por el límite salarial
De este modo, Ángel Torres vuelve a verse asfixiado por la estricta normativa de la Liga en términos económicos. Normativa con la que siempre se ha mostrado muy crítico. «No nos queda más remedio que vender a un jugador importante porque no me dejan avalar más», apuntaba el verano pasado, a falta de pocos días para el cierre de mercado.
Ahora no es que, como entonces, tenga que vender a un jugador importante, sino que no puede fichar a uno pese a que tiene un acuerdo con él que sí que encaja en las exigencias de la Liga. Con el fin de evitar que los clubes intenten falsear cuentas, paguen en negro parte del sueldo de sus jugadores o declaren unos gastos inferiores en este apartado, la patronal cuenta con una normativa que impide las bajadas sustanciales de sueldo. Al menos, a efectos institucionales.
Este reglamento –aprobado por la mayoría de los clubes– está pensado para evitar que sorteen la normativa, aunque en algunos casos se las han ingeniado para hacerlo, llegando a recurrir al Gobierno y acogiéndose al derecho de los trabajadores, como sucedió con el Barcelona y la inscripción de Dani Olmo y Pau Víctor. En esos casos, el Barça estaba sobrepasado y necesitaba liberar espacio salarial para poder inscribir, no llegando a cumplir con el reglamento liguero.
Carvajal no quiere irse de Madrid
El caso de Dani Carvajal es bien distinto, que bajo ningún concepto busca esquivar las restricciones de la Liga. En esta ocasión, tras acabar contrato con el Real Madrid, quedó libre y estuvo buscando una opción que le convenciese. No apareció ninguna. Hasta que llegó el Getafe. Con el mercado ya cerrado, tras haber tenido sobre la mesa propuestas de equipos españoles, de la Premier y de otras ligas exóticas que había rechazado, llegó la posibilidad de enrolarse en las filas azulonas.
El lateral aceptó y no por una cuestión salarial. Si hay algo que había priorizado el futbolista era su bienestar familiar. Lo anteponía a la oferta monetaria. Estar en Getafe, a escasos minutos de su residencia, le convencía, puesto que le permitía llevar la misma vida y rutina que ha tenido en estos últimos 13 años, cuando jugaba en el Real Madrid. Ese factor fue clave para dar el sí al Getafe, pasando a un segundo plano el apartado salarial.
Sin embargo, la Liga no lo aprueba. En lugar de permitir al Getafe contar con un futbolista de la altura de Carvajal, con todo lo que puede suponer para el club tanto en lo deportivo como en cuestiones totalmente ajenas al césped, como pueden ser patrocinios, incremento en las ventas de productos, etc., la patronal decide no validar la operación. Todo, a pesar de que para la propia competición es también positivo.
La Liga se autoboicotea
El Control Económico, donde se encuadra el Órgano de Validación, es claro al señalar que a un futbolista no se le puede reducir el sueldo más de un 10% respecto a lo que venía percibiendo. Por esta normativa, el Barça no pudo inscribir a Messi en 2021, cuando tenía que renovar. En el caso de futbolistas más veteranos, sí que se admite que haya reducciones de más de un 10% y, en casos de jugadores procedentes de ligas extranjeras, se les computa hasta un 50% de los emolumentos que cobraban.
El de Carvajal es un nuevo supuesto, al no englobarse en ninguno de los tres casos anteriores. El futbolista viene de percibir un salario que, salvo en ligas exóticas como Qatar o Arabia, está lejos de lo que le pueden pagar en cualquier club; no se le considera lo suficientemente mayor como para ser un veterano, puesto que la edad mínima es de 36 años y el de Leganés tiene 34; ni procede de una liga extranjera.
Según los datos revelados hace apenas unas semanas por la patronal, el Getafe tenía un espacio de gasto de 56,7 millones de euros. Aunque no estaba sobrepasado, se acercaba mucho a esa cifra, por lo que el margen para encuadrar la operación de Carvajal era mínimo. Pese al acuerdo con el jugador, la Liga debía validarlo, pero no lo ha hecho. Estipulan que su salario debe computar por una cantidad superior al límite que tiene disponible el Getafe y, con el mercado cerrado, es muy complicado que puedan hacer un hueco a la leyenda del Real Madrid.
El futbolista se encuentra sin equipo y, una vez finalizado el mercado de fichajes, podía fichar por cualquier club al ser agente libre. Sin embargo, la Liga obliga a que, dadas las condiciones, sólo le puedan firmar grandes equipos de nuestro país o clubes que tengan un amplio margen salarial, independientemente de que la cuestión económica no sea primordial para el jugador.