Los mecánicos expertos coinciden: cada 90.000 o 100.000 km «hay que sustituir sí o sí el aceite del diferencial»
El mecánico Felipe Sacristán comparte en redes sociales los riesgos de no arreglar el diferencial dañado del coche a tiempo
La insólita artimaña de un taller de Palma: usa una calle como depósito particular para sus clientes
El diferencial es un componente del vehículo que sirve, principalmente, para permitir que las ruedas motrices de un mismo eje giren a distintas velocidades al tomar una curva. En su interior, el aceite lubrica los engranajes y los protege del deterioro. Cuando se programa una inspección de coche, su función tiende a olvidarse, lo que puede traducirse en una costosa reparación.
Felipe Sacristán, un profesional con una extensa trayectoria como mecánico a sus espaldas, llama al diferencial «el gran olvidado» y, a través de redes sociales, avisa del error que supone esperar que haga ruido. Sacristán señala que «es necesario reemplazar el aceite diferencial cada 90,000 o 100,000 kilómetros». No obstante, afirma que este intervalo no es universal a todos los vehículos, ya que depende de cada modelo y su plan de mantenimiento, además del uso de lubricante específico para cada uno según el fabricante.
Conducir con asiduidad un vehículo con cargas pesadas o con un remolque enganchado, pasar por firmes inestables como lodo o hacerlo con una frecuencia mayor a la general son casos que deben comunicarse al mecánico al verificar el estado del diferencial. Además de pedir un cambio de aceite, si es necesario, se puede solicitar una revisión del estado del lubricante y de posibles fugas.
Señales que invitan a una revisión
Un ruido metálico, vibraciones, sacudidas o un zumbido son razones suficientes para consultar a un experto. Aquí es donde se puede detectar una fuga próxima a la carcasa del diferencial. Aun así, ninguna de estas alarmas confirma que esta parte sea el problema, ya que otros elementos de la transmisión pueden ser los causantes del fallo.
En el taller pueden comprobar el estado y nivel del lubricante del diferencial, buscar fugas y cotejar si el aceite contiene residuos metálicos. Si los elementos internos ya están dañados, un cambio de aceite no basta para reparar la avería.
El ejemplo que comparte Sacristán
El mecánico comparó dos intervenciones que llevó a cabo. En la primera, el cambio de aceite costaba 95 euros: 41 del lubricante y el resto de mano de obra. En la segunda, estima unos 2.700 euros, porque tuvo que desmontar y abrir el diferencial, reemplazar las piezas dañadas más todo el tiempo que le llevó la reparación. Debido a esto, según el especialista, la pieza que hay que cambiar, en ocasiones, «no tiene color», ya que la diferencia puede ser abismal.
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