Sumar exige a Sánchez otro ‘decretazo’ para nacionalizar a 80.000 saharauis antes de las elecciones
El adelanto electoral impidió aprobar la ley que permitiría convertir en españoles a este colectivo

Los socios de Sumar han pedido a Pedro Sánchez que se saque de la manga un nuevo «decretazo», para poder así nacionalizar a los alrededor de 80.000 saharauis cuyo derecho se estaba tramitando en el momento en que el presidente del Gobierno disolvió las Cortes Generales. Los de Yolanda Díaz argumentan que, del mismo modo que la Diputación Permanente va a convalidar el decreto Maricarmen, puede legislar otras cuestiones como la de las nacionalizaciones de saharauis, que no han podido terminar su trámite parlamentario y, por tanto, no van a ver la luz.
La Proposición de Ley de Sumar, que tenía que permitir la nacionalización de aquellos ciudadanos saharauis que nacieron bajo la administración española del Sáhara Occidental, decayó con la disolución de las Cámaras y el anuncio del adelanto electoral del presidente Pedro Sánchez. La iniciativa se quedó en puertas de ser aprobada definitivamente, pero no pudo ser tramitada finalmente por el Senado.
Por eso, los socios de Sánchez en el Ejecutivo le recuerdan ahora al presidente que el voto inicial del PSOE en contra de la iniciativa y su voluntad de dejar dormir la iniciativa casi un año, mientras trataba de recomponer relaciones y fronteras con Marruecos, ha impedido «hacer justicia» y abrir esas nacionalizaciones a los ciudadanos saharauis, que un día fueron también españoles. Y es por eso también que ahora le exigen reparación.
La fórmula que plantea Sumar es añadir otro decreto ley a la intensa tarea legislativa de última hora que se ha marcado el Gobierno de Sánchez, junto con el «decreto Maricarmen» o las ayudas a los afectados por la DANA.
El texto, en este caso, tendría que conceder esas nacionalidades por «carta de naturaleza» y a título personal por cada uno de los solicitantes, no de acuerdo con una ley general, tal como se estaba tramitando, pero es una fórmula que los socios de Sánchez reivindican como válida, aprovechando la mayoría de la que gozan en la Diputación Permanente.
Sin embargo, fuentes de la coalición de izquierdas aseguran que la parte socialista del Gobierno «tiene la propuesta sobre la mesa, pero calla». En este caso, aclaran las fuentes consultadas, el hecho de que callen no significa que hayan otorgado y asuman una propuesta, que podría suponer un problema más para las relaciones diplomáticas entre el Gobierno Sánchez y Marruecos.
Pero desde Sumar no cejan en su empeño y están dispuestos a presionar a sus socios tanto como les sea posible en los días que quedan para concluir la presente legislatura. Para Sumar no solo es una cuestión «urgente», sino «de decencia política». Por eso advierten que no piensan renunciar a ella.