Se buscan voluntarios para vivir gratis en una cabaña con piscina cerca de Alicante a cambio de ayudar con el bricolaje y cuidar algunos animales

Encontrar un alojamiento asequible en la provincia de Alicante se ha vuelto una tarea algo ardua, sobre todo en las zonas próximas a la costa. Frente a este panorama surgió algo que, a ojos de los más aventureros, podría ser una opción más que interesante. Se trata de un voluntariado que permite vivir gratis en una cabaña con piscina, sobre una ladera rodeada de naturaleza.
Para empezar, la propuesta se basa en el intercambio. Uno se somete a unas ciertas horas de trabajo a cambio de techo y parte de la comida. No obstante, antes de precipitarse a hacer la maleta, conviene conocer los detalles, porque la anfitriona tiene requisitos muy claros sobre quién puede acudir, qué se espera de los voluntarios y cómo se organiza el día a día en la finca.
Todo sobre la tentadora oferta para vivir gratis en una cabaña alicantina con piscina
La oferta que abordaremos a continuación está publicada en Workaway, una plataforma internacional que pone en contacto a viajeros con anfitriones que necesitan ayuda.
La propuesta la firma Eva, una mujer políglota (habla neerlandés, francés, inglés, español y alemán) que dirige un centro de rescate de animales sin ánimo de lucro en una ladera situada entre El Campello, San Juan Playa y Jijona, a unos 20 minutos de Alicante.
Siguiendo esta línea, los voluntarios se alojan en una casita independiente con dormitorio de cama doble, salón, cocina y baño, que funciona con energía solar. Junto a ella hay una piscina de cinco por tres metros.
En temporada, además, se puede usar una cabaña de madera aparte, de cinco por cinco metros, con vistas al mar. También hay sitio para aparcar una furgoneta camper.
Entre otros servicios ofrecidos, hay una nevera que se entrega con productos básicos y la finca aporta fruta y verdura de temporada. Hay wifi, aunque el estilo de vida es autosuficiente y desconectado de la red eléctrica.
Además, el intercambio cultural como parte de la experiencia, con visitas a pueblos como Jijona o Castalla, salidas a la playa, rutas por la montaña y comidas en restaurantes de la zona.
Bricolaje, caballos y un perro: los compañeros fieles que tiene esta finca
El trabajo se concentra por las mañanas, ya que por la tarde la anfitriona trabaja a jornada completa por internet (es instructora de terapia fotónica).
Las tardes quedan libres para descansar, bañarse en la piscina o recorrer la zona, aunque ella avisa de que no puede llevar a nadie en coche durante el tiempo libre. A continuación, se detallan las tareas, que son sobre todo de exterior y mantenimiento:
- Pintar, limpiar y hacer pequeñas reparaciones de bricolaje.
- Arreglar vallas y quitar malas hierbas.
- Mover heno y retirar el estiércol de los caballos.
- Despejar terreno, retirar piedras y recoger leña.
- Podar y plantar árboles, según la temporada.
Parte de estas labores tiene que ver con los daños que dejaron en la finca las tormentas de 2025 y 2026. En cuanto a los animales, allí viven dos caballos rescatados, Aston IV y Punkie, y un perro llamado Jack. También es habitual ver aves, salamanquesas y jabalíes, un recordatorio de que la casa está en plena naturaleza y lejos de cualquier núcleo urbano.
Dicho todo esto, se sobreentiende entonces que no es un voluntariado para cualquiera.
La anfitriona pide personas en buena forma física y acostumbradas al trabajo manual, y una pareja de voluntarios reconoció en su reseña que subestimó el calor y el esfuerzo físico, aunque destacó el trato recibido. La oferta suma 64 valoraciones y la distinción de Super Host en la plataforma.
¿Qué hay para ver cerca de esta cabaña alicantina?
La ubicación es uno de los puntos fuertes de la oferta. Hacia la costa se encuentra la playa de San Juan, una de las más conocidas de Alicante, que se prolonga por la de Muchavista, ya en El Campello, en una franja de varios kilómetros de arena fina. Este municipio suma además calas, paseo marítimo y un puerto pesquero con larga tradición marinera.
En El Campello está también la Illeta dels Banyets, un yacimiento arqueológico asentado sobre una pequeña península, con restos que van desde la Edad del Bronce hasta la época romana. Entre ellos destacan los llamados Baños de la Reina, antiguos viveros de peces excavados en la roca. Muy cerca se levanta la torre de la Illeta, una torre vigía del siglo XVI.
Y si nos vamos hacia el interior, nos topamos con Jijona, la capital mundial del turrón. Su Museo del Turrón, ubicado en una de las fábricas, explica cómo se elabora este dulce navideño e incluye degustación.
A pocos kilómetros, en Busot, están las Cuevas del Canelobre, con una bóveda de 70 metros de altura, una de las más altas de España. La visita es guiada y dura alrededor de una hora.
Los pasos a seguir para inscribirse en este voluntariado con piscina de Alicante
Las solicitudes se tramitan a través del perfil de la anfitriona en Workaway. Para contactar con ella hay que registrarse en la plataforma y pagar una cuota anual, que ronda los 59 dólares para una persona y los 69 para dos, y permite escribir a todos los anfitriones que se quiera durante un año. Según su perfil, responde al 100% de los mensajes, normalmente en un día.
La estancia mínima es de una semana y la anfitriona prefiere parejas o dos amigos, ya que pasa las tardes trabajando y busca que los voluntarios se hagan compañía. Y ojo con este dato: no acepta hombres que viajen solos.
Finalmente, es imprescindible tener vehículo propio: la casa está en una zona aislada y sin transporte público. Quienes lleguen de fuera de la Unión Europea deben tramitar el visado por su cuenta, ya que la anfitriona no puede ayudar con ese papeleo.