Liga Santander: Barcelona-Real Sociedad

El Barcelona paga la resaca de campeón y cae ante la Real Sociedad

barcelona
El Barcelona cayó ante la Real. (EFE)
Kike Sáez

El Barcelona cayó en su primer encuentro como campeón de la Liga ante la Real Sociedad (1-2). El conjunto blaugrana tuvo serios problemas para enchufarse en el partido y fue derrotado por los donostiarras en un partido de tú a tú. Pese a que tuvieron sus momentos, un gol temprano dejó tocado al equipo culé en un nuevo día de celebración, esta vez en el Camp NouPor su parte, los vascos, que hicieron pasillo al líder, cuajaron una actuación sobresaliente con la que ya empiezan a degustar el sabor de Europa. Merino y Sorloth fueron los artífices de los dos goles de su equipo y Lewandowski fue quien recortó distancias a última hora para los locales.

El Barça, que salía sin muchas rotaciones respecto a su once tipo, parecía que sólo quería que el árbitro pitase el final para alzar el título de Liga junto a su afición. El equipo de Xavi Hernández salió con el plus de relajación de quien es campeón, y lo iba a pagar caro. Un partido con aroma a festivo pero en el que había algo en juego, la necesidad de los de Imanol Alguacil por dejar sellada la clasificación para la Champions League. Para nada esto era algo que tuvieran hecho y menos tras la victoria del Villarreal este sábado, con la que se puso tan sólo dos puntos por debajo de la cuarta plaza.

La magia brilló por su ausencia en el Camp Nou. Ni Pedri, ni Gavi, ni David Silva estaban convocados para el choque en Barcelona, y vaya si se notó. La fluidez con la pelota escaseó entre dos equipos abanderados del juego de combinación y de toque en nuestra Liga. Sin embargo, los errores fueron el sustituto perfecto para esa carencia de calidad, por lo que ambos conjuntos nos brindaron un amplio repertorio de ocasiones en un choque apasionante de ida y vuelta.

Partido para olvidar de Koundé

Koundé se encontró, como el que no quiere la cosa, con el reto de formar la zaga defensiva de los locales junto a Christensen. Una tarea que le vino grande sin Araujo como guardián. Apenas cumplidos los cinco primeros minutos, el hoy central cometió un falló imperdonable. Sorloth aprovechó el despiste del francés para birlarle la pelota pasada la media luna, avanzar metros hasta el área con su enorme zancada, y ponerle en bandeja el primero a Merino que, pese a tocar en el pie de Ter Stegen, la mandó a la red.

Poco después, la replica al fallo de Koundé la firmó Diego Rico, un error que aprovechó Raphinha con la pillería que le caracteriza para enviar un centro a la cabeza de Dembélé. El francés ya recuperado de su lesión volvía tres meses después a la titularidad. Este se elevó para rematar por encima de la defensa de la Real, pero Remiro la repelió para mandar el balón a córner. Una acción donde iba a nacer la siguiente gran ocasión culé, un disparo de Kessié que, de no rebotar en Zubimendi, hubiera supuesto el empate del Barça.

Minutos después, Raphinha volvería a gustarse, sirviéndose de dos amagos para poner un centro a Lewandowski, que remató algo forzado y envió el balón por encima del larguero cuando tenía todo para marcar. El brasileño, incluso, llegó a probar suerte desde el córner, lo que pudo ser un gol olímpico. No obstante, la Real tampoco se iba a quedar atrás y pudo hacer el segundo hasta en tres ocasiones. Todas ellas con Barrenetxea y Ali Cho como protagonistas, que desde las bandas pudieron engordar el marcador a favor de los suyos antes del descanso.

Una colección de ocasiones por parte de ambos equipos que prolongaron hasta el descanso. El error de Koundé que provocó el gol de la Real no iba a pasar desapercibido para Xavi, que se cargó al francés e introdujo a Marcos Alonso en su lugar para disputar la segunda mitad. El ritmo decayó notablemente en los compases iniciales del segundo acto, en los que el encuentro estuvo plagado de interrupciones.

Con Kubo a por el segundo

Pero, para sorpresa de los barcelonistas, quien volvió subir esa marcha de más iba a ser la Real. Los de Alguacil querían poner el 0-2 con el fin de sentenciar el encuentro y, sobre todo, de sacar su billete para la máxima competición continental el año que viene. Cada uno de sus laterales tuvo una buena llegada, primero Rico y luego Gorosabel, pero ambas acabaron en nada ya fuera por Ter Stegen o por la imprecisión de estos en el disparo.

Una causa común la de la Real a la que también se iba a sumar Kubo. El japonés recibió una falta cerca del pico del área culé. Él mismo fue quien puso un balón a la perfección hacia la cabeza de Sorloth, que no estaba teniendo su día de cara a gol y, cuando sólo tenía que posicionar la testa para anotar, la mandó fuera.

Sin embargo, el noruego y el nipón iban a volver a ser los protagonistas en la acción del segundo gol. Zubimendi aprovechó una pérdida tonta de Frenkie De Jong y rápidamente envió el balón a Kubo, quien iba a ver a Sorloth completamente desmarcado. Este se quedó sólo ante el meta alemán del Barça e hizo el segundo para la Real.

Del tercero de la Real al primero del Barça

El cuadro donostiarra detectó la pasividad del Barça y se lanzó a por el tercero en los últimos minutos del encuentro. Rico cuajó un disparo fortísimo medido al palo izquierdo de la meta culé, pero Ter Stegen se sacó una mano milagrosa para evitar lo que pudo ser una goleada. Gracias a ello, en el minuto 90, Ansu Fati trazó una buena jugada que acabaría en centro para Lewandowski que, ahora sí, recortaría distancias para su equipo.

Aún así, finalmente, la Real acabaría aguando la fiesta al conjunto azulgrana, al que no le importó mucho el resultado para celebrar una vez más el título conseguido. De hecho, con el gol del polaco, los aficionados que se encontraban en el estadio culé se olvidaron prácticamente de la mala segunda parte de su equipo y se dedicaron a celebrar el título de Liga junto a los artífices del éxito.

Lo último en Deportes

Últimas noticias