Filosofía

Todos los estoicos lo decían y creían en esta frase que es difícil de aceptar pero real: «Memento mori»

Frases estoicos
Gemma Meca
  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Hay una frase que es difícil de aceptar pero es real, los estoicos lo decían y creían con todas sus fuerzas con este memento mori. Esta filosofía de vida que hace miles de años se convirtió en una disciplina que ayudó en momentos complicados, vuelve con fuerza en este siglo XXI. La humanidad se enfrenta a nuevos desafíos y a esta incerteza que aumenta por momentos, nada es tan simple como hace unos años en los que cada elemento contaba.

Memento mori son dos palabras latinas que se han convertido en todo un símbolo para la humanidad. Estamos ante un cambio de tendencia y casi de pensamientos que nos van a sumergir en lo peor de unos cambios para los que quizás deberemos empezar a estar preparados. Será el momento de poner sobre la mesa, determinadas situaciones que, sin duda alguna, pueden acabar marcando una diferencia significativa. Un giro radical que puede acabar siendo esencial en estos días que tenemos por delante, un cambio en la mentalidad de estos estoicos que nos van dando más de una sorpresa del todo inesperada en estas jornadas que nos están esperando.

Creían en esta frase que es difícil de aceptar

La vida puede ser especialmente dura, nos enfrentamos a una serie de peculiaridades que serán las que nos acompañarán en estos días que hasta la fecha no sabíamos. Un cambio de ciclo que, sin duda alguna, podremos empezar a visualizar en estos días que tenemos por delante.

Cuando lo bueno se acaba, cuando nos enfrentamos a un duro desafío, podremos empezar a ver llegar una serie de palabras que pueden ir llegando poco a poco a nuestro día a día. De tal forma que tendremos que empezar a visualizar algunas situaciones para las que no estamos del todo preparados.

Un cambio de ciclo que, sin duda alguna, tendremos que empezar a visualizar de una manera que hasta el momento no sabíamos que podríamos tener por delante. Son días de ver llegar una nueva mentalidad para poder afrontar una serie de desafíos que no siempre son fáciles de visualizar.

La frase de los estoicos que ha llegado hasta hoy en día, puede ponernos los pelos de punta o incomodarnos incluso a la hora de decirla en voz alta, pero es una importante realidad que deberemos recordar en todo momento.

Los estoicos decían esta frase cada día: Memento mori

Memento mori es una frase latina que nos recuerda que debemos recordar que viviremos nuestra propia muerte y que será una realidad. No sabemos cuándo y quizás tampoco cómo, son interrogantes con los que aprendemos a vivir, pero estaremos muy pendientes de cada uno de los pasos que van llegando a nuestro día a día.

Hacerlo lo mejor posible para dejar huella, disfrutar del momento y de nuestros seres queridos y relativizar determinados problemas, es algo que puede ayudarnos con esta frase en mente que realmente puede acabar de cambiarlo todo por completo.

Desde el blog de El Estoico nos explica que: «Como decía en la introducción, el significado de Memento Mori es simple: recuerda que vas a morir. Pero este significado debe ser interpretado con cierto tiento. No significa que debamos ver nuestra vida con el pesimismo que puede implicar saber que vamos a morir, sino todo lo contrario: valorando cada minuto. Cumpliendo nuestro propósito en este mundo. Abrazando el momento presente. Tiene su origen en una costumbre de la Antigua Roma. Cuando un general desfilaba victorioso por las calles de Roma, tras él un siervo se encargaba de recordarle las limitaciones de la naturaleza humana, con el fin de impedir que incurriese en la soberbia y pretendiese, a la manera de un dios omnipotente, usar su poder tiránicamente: «Respice post te, hominem te esse memento» («Mira hacia atrás, recuerda que sólo eres un hombre»). ¡Qué momento para recibir tal recordatorio! Imagínate estar en el momento mas glorioso de tu vida y escuchar que vas a morir! Nada como el estoicismo para tener los pies en el suelo».

Siguiendo con la misma explicación: «Aunque la idea final puede ser la misma (vive la vida mientras estés aquí), la aproximación a cómo vivir no se aborda de la misma manera. Antes de explicar ambos conceptos, insisto que soy yo quien lo entiende de esta forma y para nada estoy dogmatizando que todo el mundo deba interpretarlos igual. En mi caso, el Memento Mori lo relaciono más con el estoicismo y el Carpe Diem con el hedonismo. Entiendo que los estoicos se aproximaban al recordatorio de que vamos a morir desde las virtudes y la serenidad estoicas. Empleando nuestro tiempo con rectitud, valores, acciones éticas orientadas al bien cómún, pero también manteniendo la calma ante las adversidades, sabiendo prescindir de los bienes exteriores siempre que se interpongan en nuestra felicidad. Tratando con justicia al prójimo, moderándonos ante los placeres, enfrentándonos a lo que nos inquieta y ponderando nuetras acciones con sabiduría. Es decir, poniendo en perspectiva la muerte con la intención de vivir una vida plena, pero sobre todo en consonancia con lo que la muerte realmente es: una fase más de la vida. El Carpe Diem lo entiendo como un «ya que me voy a morir, voy a vivir de la mejor forma posible». Y, aunque es un razonamiento muy válido y a primera vista podría asemejarse al Memento Mori, la aproximación es distinta y, en mi opinión, menos virtuosa. Más egoísta y menos generosa. «Como de algo me tengo que morir, voy a echarme otro pitillo». «Esto me beneficia ahora y es lo que necesito, si perjudica a otro que se apañe por su cuenta». «Aunque no puedo costeármelo, voy a hacer este viaje porque sólo se vive una vez». Viéndolo así, quizás no parezca la forma más inteligente de vivir».

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