Robert E. Hall, profesor estadounidense (83 años), premio Nobel de Economía 2026, reflexionó hace 16 años: «La economía de un país puede crecer perfectamente al mismo tiempo que se destruye empleo»
«Las personas venden la idea de que las personas con enfermedades mentales sufren, pero yo creo que la locura puede ser una vía de escape»
«Contrariamente a lo que se piensa, los economistas son ahora más valiosos que nunca»
Ben Bernanke, Premio Nobel de Economía: «Me metí en la economía porque quería hacer las cosas mejor para la gente normal»
Robert E. Hall y Michael Woodford ganaron este lunes el Nobel de Economía 2026. La Real Academia Sueca de Ciencias premió en Estocolmo a los dos economistas estadounidenses por sentar los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica, la base de los modelos que hoy usan bancos centrales y gobiernos de todo el mundo.
Hall, de 83 años y profesor de la Universidad de Stanford, lleva más de cuatro décadas estudiando el desempleo y los ciclos económicos. Una de sus ideas más incómodas la explicó en 2010, cuando Estados Unidos salía de la Gran Recesión y el empleo seguía cayendo.
Robert E. Hall, Nobel de Economía: el PIB puede crecer mientras se destruye empleo
Para Hall, el producto interior bruto (PIB) y el empleo no siempre avanzan juntos. Cuando la productividad aumenta durante una recesión, el PIB apenas cae y puede encadenar un largo periodo de crecimiento al mismo tiempo que el empleo baja.
Estados Unidos vivía exactamente esa situación en 2010. El PIB estadounidense había tocado fondo en el verano de 2009 y desde entonces crecía de forma casi continua. El empleo, en cambio, todavía no había registrado ni un solo mes positivo. El economista ya había visto el mismo fenómeno tras la crisis de 2001, cuando el PIB apenas retrocedió pero el empleo no tocó fondo hasta 2003.
En una entrevista que el editor Douglas Clement le hizo el 16 de marzo de 2010 en su despacho de la Universidad de Stanford para The Region, la revista del Banco de la Reserva Federal de Minneapolis, Hall explicó que el empleo estadounidense tocaría fondo ese mismo mes, casi un año después que el PIB.
Entonces presidía el comité de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER) que fecha las recesiones en Estados Unidos. Cuando la gente habla de recuperación sin empleo, es sólo otro nombre para el crecimiento de la productividad:, resumió.
Qué supone realmente que la economía crezca sin crear empleo
La explicación de Hall parte de una cuenta sencilla. Si las empresas producen más con la misma plantilla o con menos trabajadores, gracias a la tecnología, la automatización o una mejor organización, el PIB sube aunque no aparezcan nuevos puestos de trabajo.
En la misma entrevista, el economista añadió otra pieza. Según su análisis, el incentivo para contratar depende de la diferencia entre lo que un trabajador aporta a la empresa y lo que cobra. Cuando ese margen se estrecha, o cuando el crédito se encarece, los empresarios reducen la búsqueda de personal y a los parados les cuesta más encontrar trabajo, aunque la economía ya haya empezado a crecer.
La idea choca con la ley de Okun, la regla empírica que asocia el crecimiento del PIB con la reducción del paro. Hall no la negaba, pero mostraba que el desfase entre producción y empleo puede durar años.
Quién es Robert E. Hall, el economista que fecha las recesiones de Estados Unidos
Hall nació el 13 de agosto de 1943 en Palo Alto, California. Se licenció en la Universidad de California en Berkeley, se doctoró en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) bajo la dirección del también Nobel Robert Solow y en 1978 se incorporó a la Universidad de Stanford, donde además es investigador sénior de la Hoover Institution.
Ese mismo año publicó su trabajo más conocido, en el que demostró que el consumo de los hogares sigue un camino aleatorio y sólo cambia ante noticias inesperadas sobre sus ingresos futuros. A principios de los ochenta diseñó con el politólogo Alvin Rabushka el impuesto plano, una propuesta de tipo único sobre el consumo que llegó a la portada de la revista Time y que, según el propio Hall, ayudó a preparar la reforma fiscal estadounidense de 1986.
Desde 1978 preside el comité del NBER que decide cuándo empieza y termina cada recesión en Estados Unidos, y en 2010 presidió la Asociación Económica Estadounidense. El 10 de diciembre recogerá el Nobel en Estocolmo y compartirá con Woodford los 12 millones de coronas suecas del premio, algo más de un milllón de euros.