Cómo es la mosca negra y qué enfermedades provoca su picadura

mosca negra
Descubre la peligrosidad de la mosca negra que es ya una plaga.

Desde hace algunos años, especialmente 2020, se ha multiplicado de forma espectacular la presencia de la mosca negra en España por la mala debido, entre otras razones, a la escasez de  limpieza de los ríos durante el confinamiento. Un insecto con un aguijón muy molesto que de nuevo está presente en nuestro país, en zonas como por ejemplo Andalucía, Aragón, Cataluña, Madrid, Murcia y Valencia donde además parece que los ejemplares avistados son más grandes que en años anteriores debido al aumento de las temperaturas. Conozcamos más sobre la mosca negra, qué enfermedades puede llegar a provocar y cómo podemos evitar que nos pique.

Cómo es la mosca negra 

La mosca negra es un insecto díptero que tiene un tamaño de entre 3 y 6 mm. Su color obviamente es negro, contando con alas blancas y es de menor tamaño que la mosca común. Bastante agresiva, proliferan en lugares como las aguas de montaña, canales de regadío y suelen verse también en los ríos. Pone sus huevos en la vegetación en contacto con esas aguas y arroyos en los que vive. La mala limpieza en las zonas en las que se concentran, sumada a las altas temperaturas que hacen desaparecer depredadores como golondrinas y murciélagos, han acabado por crear las condiciones ideales para que cada año aumente el número de moscas negras en España.

Y debemos ir con mucho cuidado con ellas porque a la hora de picar, no lo hacen con estilete o aguijón, sino que muerden, desgarrando la piel con la mandíbula, y con ello que aparezca la sangre.

La mosca negra no pica, muerde…

Todo ello al final produce que se inflame la zona con un punto central rojo y una zona de inflamación alrededor, durando la lesión alrededor de una semana. La mosca al mismo tiempo que nos muerde, libera una sustancia anestésica, un vasodilatador y un anticoagulante a fin de sacar la mayor cantidad de sangre que sea posible.

Qué enfermedades provoca la mosca negra

La picadura de mosca negra puede llegar a ser igual de molesta que la de un mosquito y como estos, puede transmitir enfermedades infecciosas. En concreto, si una mosca negra nos pica podemos contraer oncocercosis, que se trata de una enfermedad endémica países en el África subsahariana, Brasil así como Venezuela, donde según datos de la OMS se han VISTO infectados casi 18 millones de personas y unas 270.000 quedaron ciegas por culpa de esta patología. De ahí que a la mosca negra se le llame también la «ceguera de los ríos», dado que como ya hemos dicho, es donde proliferan y pueden hacer que acabemos ciegos.

¿Cómo acabar con la mosca negra?

Dado que la mosca negra tiene a sus crías en zonas de vegetación de las riberas de los ríos donde ponen los huevos,  se ha pensado que el único modo de acabar con ella parece ser la fumigación de dichas zonas, y de hecho desde hace varios veranos se han realizado fumigaciones indiscriminadas en estas zonas, pero como la larva de la mosca negra es subacuática, el método no funciona del todo, dado que sólo se logra eliminar a las moscas adultas y cuando las temperaturas son altas y hacen «acto de presencia». Sin embargo, la fase de desarrollo es en primavera u otoño de modo que muchas veces se espera al verano para hacer dicha fumigación.

¿Cómo ataca la mosca negra?

Lo cierto es que esta mosca ataca, por lo general, en enjambres, que casi son inapreciables cuando se encuentran solas por el reducido tamaño que tienen. Existen riesgo de que piquen a cualquier hora del día, aunque las hembras cuentan con mayor actividad al anochecer o amanecer.

La que siempre pica es la mosca hembra, necesitando la sangre de hombres o animales para alimentarse y para que se desarrollen sus huevos.

En zonas donde la vegetación abunda, próximo a las orillas de los ríos, es donde se concentran y en un radio de 20 km de distancia del lugar donde se crían.

Como al picar liberan el anestésico al que antes nos referimos, la persona a la que se ataca solo se da cuenta de ello cuando ve los rastros de sangre en sus brazos o piernas.

No olvidemos que hay personas de gran sensibilidad a una reacción alérgica por picadura de mosca negra, las cuales generan ronchas en la piel e inflamaciones de carácter importante que pueden necesitar tratamiento médico. Y no olvidamos tampoco la enfermedad antes mencionada y que pueden llegar a transmitir.

Cómo protegerse de la picadura de la mosca negra

Para protegerse, debes usar repelentes con una alta concentración de DEET (dietiltoluamida) como el que nos echamos para combatir a los mosquitos. Usar pantalones largos, mangas largas y calcetines también puede ayudar , ya que los tobillos son el área más expuesta a las picaduras de insectos. Si vivimos cerca de una zona acuática con riesgo a que la mosca negra entre en casa, se aconseja instalar mosquiteras. En los cultivos y jardines también puede afectar por lo que se recomienda pulverizar el sustrato con un poco de aceite de Neem.

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