La brutal diferencia del transporte público entre España y Japón, según un japonés: «Aquí una discoteca, allí la ópera»
¿Discoteca o templo de la calma? Lo que revela el metro sobre la identidad de una sociedad
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El choque cultural entre Oriente y Occidente encuentra uno de sus escenarios más cotidianos, y reveladores, en los vagones de metro y autobús. Hajime, un traductor japonés que ha hecho de España su hogar durante las últimas cuatro décadas, ha compartido una reflexión que se ha vuelto viral al sintetizar perfectamente la brecha de etiqueta social que separa a ambas naciones.
Para este veterano residente, la experiencia de viajar en el transporte público español dista mucho de la solemnidad que impera en su país natal. Según explica, mientras que en España el ambiente de un vagón puede llegar a recordar al de una «discoteca» por el volumen de las conversaciones y el bullicio general, en Japón el entorno se asemeja más al de una «ópera», donde impera un silencio casi sagrado.
El silencio como norma de convivencia
La comparativa de Hajime no es una crítica destructiva, sino un análisis sobre la consideración colectiva. En el archipiélago nipón, el respeto al espacio ajeno es un pilar fundamental de la educación. El silencio en el metro no se impone por una norma rígida, sino por la conciencia de no invadir la paz del resto de los pasajeros.
Este civismo japonés se manifiesta en gestos que en España podrían resultar sorprendentes:
- Ausencia de llamadas telefónicas: hablar por el móvil en el transporte público está socialmente penalizado.
- Higiene urbana: la pulcritud se extiende incluso a la calle, donde actos tan comunes como comer mientras se camina son evitados para no incomodar o ensuciar el entorno.
Una evolución en el comportamiento español
A pesar de las marcadas diferencias, Hajime observa un cambio de tendencia. Tras 40 años en España, apunta que la sociedad española está empezando a adoptar, de forma paulatina, ciertos hábitos de respeto al entorno común que antes eran inexistentes.
Lo que para un español es una muestra de extroversión y vitalidad, para un japonés puede resultar una intrusión en su burbuja personal. Sin embargo, este cruce de perspectivas ayuda a entender que el transporte público es, en última instancia, un termómetro de la identidad y la autoestima de una sociedad: el valor que le damos al otro se refleja en cuánto silencio somos capaces de ofrecerle.