Países Bajos revoluciona la industria de la construcción: crea el primer puente de hormigón que almacena 66 kg de CO2
La crisis climática hizo que la industria de la construcción diera un paso gigante en Europa. En Países Bajos, un consorcio de empresas tecnológicas y constructoras ha logrado levantar una estructura creada con un material avanzado que transforma el hormigón tradicional, un emisor de gases de efecto invernadero, en un depósito seguro de carbono.
Según la organización Paebbl, el desarrollo tecnológico, que ha contado con la colaboración de instituciones como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España o la Universidad de Delft, permite que las infraestructuras actúen como sumideros.
Mediante una técnica de mineralización acelerada, los ingenieros han conseguido integrar el dióxido de carbono directamente en la estructura sólida del material.
¿Es posible crear un puente de hormigón que absorba 66 kg de CO₂?
La empresa Paebbl, en colaboración con la constructora Heijmans, ha inaugurado el primer puente peatonal del mundo fabricado con hormigón neutro en carbono. Esta estructura, que mide 7 metros de longitud, logra almacenar de forma permanente 66 kg de CO₂ en su interior.
El secreto de su creación está en la sustitución de un 30% del cemento tradicional por un material mineralizado que «secuestra» el gas en lugar de liberarlo durante su fabricación.
El proceso empleado por la compañía tecnológica imita la mineralización geológica natural, pero a una velocidad diez millones de veces superior. Mientras la Tierra tarda siglos en fijar el carbono en las rocas, esta tecnología lo consigue en apenas una hora. Al exponer el gas capturado a minerales abundantes, este se convierte en un sólido estable.
El resultado es un hormigón de clase de resistencia C30/37 que no solo cumple con los estándares técnicos de seguridad, sino que ayuda a mitigar el calentamiento global.
¿El fin del hormigón contaminante en Países Bajos?
La fabricación de cemento representa aproximadamente el 8% de las emisiones globales de carbono. Según datos de Paebbl, su método de producción invierte la ecuación medioambiental al utilizar el dióxido de carbono como un insumo necesario para crear la materia prima.
Por cada tonelada de material producido, se almacenan unos 220 kg de gas contaminante, lo que permite que el sector deje de ser un problema para convertirse en parte de la solución. En la construcción de este viaducto neerlandés, la mezcla final ha prescindido totalmente de arena y grava primarias.
El diseño del material ha integrado un 75% de materias primas circulares, incluyendo agregados reciclados y biocarbón.
Infraestructuras verdes que limpian el aire
Nick Vervoort, responsable de innovación en Heijmans, asegura que este puente confirma que el hormigón neutro en carbono «es alcanzable» y no una aspiración.
La colaboración entre productores de hormigón como Van der Kamp B.V. y especialistas en formulación de cemento como HCM Cement ha sido absolutamente fundamental para validar el sistema de producción continua.
La hoja de ruta de la tecnología de mineralización contempla una expansión agresiva, según la empresa. Tras el éxito de este proyecto en Países Bajos, la planta de demostración ya opera de forma ininterrumpida y se proyecta la apertura de una instalación comercial a gran escala para el año 2028.
El objetivo final es convertir el entorno construido en un sumidero de carbono masivo.
«En Heijmans creemos que la innovación en la construcción debe abordar directamente la crisis climática. Este puente demuestra que el hormigón estructural neutro en carbono no es una aspiración futura, sino que es alcanzable hoy», dijo Vervoort.
«Por primera vez se ha vertido hormigón neutro en CO₂ utilizando una innovadora mezcla de materiales: Paebbl, biocarbón y hormigón reciclado. Esto demuestra lo que la colaboración y la ambición pueden lograr», concluyó.