Nadie lo ha visto venir: el túnel submarino más grande de Europa lo va a construir Italia y llegará a 45 metros bajo el Mediterráneo
Génova ha iniciado las obras de una infraestructura sin precedentes en el país. Autopistas para Italia (Autostrade per l’Italia, como se llama el proyecto oficial) lidera la creación de este túnel que cruzará el subsuelo marino para transformar la movilidad de la ciudad. Se trata de una intervención técnica que conectará las zonas de Poniente y Levante.
La obra busca eliminar el tráfico de la superficie y mejorar el acceso al puerto, un punto clave del Mediterráneo para el mercado europeo. Este proyecto estratégico, según la información de la entidad constructora, permitirá recuperar espacios urbanos mediante la creación de parques públicos, optimizar los trayectos actuales y reducir el impacto ambiental en el centro histórico.
Un túnel de 45 metros bajo el Mediterráneo se posiciona como el más grande de Europa
La magnitud de este desafío técnico se refleja en lo absurdamente grande de sus dimensiones: el trazado alcanzará una profundidad máxima de 45 metros bajo el mar. Con un diámetro de excavación de 16 metros, el túnel será el más grande de Europa y el cuarto a nivel mundial por diámetro de perforación.
La infraestructura subterránea tiene una longitud total de 3,4 kilómetros, divididos en dos galerías principales que separan los flujos de tráfico para garantizar la seguridad.
La inversión para ejecutar esta obra asciende a 1.000 millones de euros, financiados para superar la complejidad geológica del terreno submarino. Las previsiones de la empresa indican que los trabajos durarán 75 meses, con el objetivo de abrir la vía en agosto de 2029.
La tecnología de tuneladoras Hydroshield permitirá avanzar en suelos con presencia de agua, tras utilizar dovelas de hormigón y sellados de goma para asegurar la estanqueidad absoluta del trayecto.
¿En qué beneficia este túnel a los ciudadanos?
La puesta en servicio de esta conexión supondrá un ahorro de más de un millón de horas de viaje cada año. Este recorte en los tiempos de desplazamiento impactará directamente en la calidad del aire, al evitar las retenciones sistemáticas que hoy sufre la red viaria de superficie. Los datos técnicos de la obra confirman que la eficiencia en el transporte es el motor principal de la inversión.
Además, la construcción generará más de 5.000 puestos de trabajo directos y la ciudad ganará 10 hectáreas de parques urbanos sobre el trazado, lo que incrementará en 600 millones de euros el valor de los inmuebles cercanos. A largo plazo, se estima un beneficio de 800 millones de euros para el sector turístico en la próxima década.
Diseño de primer nivel para Italia
La integración paisajística es una prioridad del proyecto, con un diseño firmado por el estudio RPBW de Renzo Piano. El plan urbanístico contempla la creación del Parque de la Linterna, un espacio verde que unirá el faro histórico con el barrio de Sampierdarena. Esta intervención permitirá a los habitantes recuperar la relación visual con el mar, interrumpida durante décadas por infraestructuras industriales.
El túnel también apuesta por la sostenibilidad en la gestión de materiales. De los 2,5 millones de metros cúbicos de tierra extraídos, el proyecto garantiza el reaprovechamiento del 97% de los sedimentos. Según un comunicado de prensa, Roberto Tomasi, administrador delegado de la compañía, afirmó lo siguiente con respecto al túnel subterráneo:
«Un trabajo complejo, un prototipo de una nueva forma de pensar la infraestructura, mirando la movilidad del mañana. Un futuro capaz de hacer que la sostenibilidad ambiental, económica y social funcionen juntas, ya que una no puede ignorar a la otra. En el corazón de esta revolución están las habilidades que hacen posible el cambio».
Además, añadió que es «una obra que vuelve a situar la ingeniería en el centro del escenario nacional y constituye una respuesta concreta a la necesidad de combinar la movilidad vial con objetivos de sostenibilidad, en el marco del gran plan de descarbonización».