Los investigadores no dan crédito: un equipo suizo ha descubierto pruebas de que hubo océanos en Marte
Cuando se menciona Marte, la primera imagen que viene a la mente es la de un planeta rojo y seco, árido y cubierto de polvo. Pero la ciencia lleva tiempo desmontando esa idea, ya que durante una etapa de su pasado Marte pudo parecerse más a un «planeta azul» que a este desierto helado que vemos hoy.
Un estudio de la Universidad de Berna, dirigido por Fritz Schlunegger y con Ignatius Argadestya como primer autor, aporta más datos que apuntan en esa dirección. Según el estudio, las imágenes orbitales muestran deltas y cauces que encajan con la desembocadura de ríos en una gran masa de agua, un océano que habría cubierto gran parte del hemisferio norte.
Descubren nuevas pruebas de un océano en Marte, según un estudio suizo
El trabajo, publicado en npj Space Exploration (2026), se centra en el sureste de Coprates Chasma, dentro de Valles Marineris, el mayor sistema de cañones de Marte.
Allí, el equipo identificó estructuras geológicas muy parecidas a los deltas terrestres: zonas en forma de abanico donde un río pierde fuerza, deja sedimentos y marca una transición clara entre una superficie más llana y un frente más pronunciado.
Según el estudio, esas formaciones corresponden a «scarp-fronted deposits», depósitos con un corte marcado en su parte final. Esa especie de escalón coincide con lo que en la Tierra suele delatar el borde de un delta cuando el río entra en agua quieta, como un mar o un gran lago.
Hoy, esas formas aparecen cubiertas por dunas moldeadas por el viento. Sin embargo, los investigadores señalan que la geometría original sigue visible: el contorno del abanico, la red de canales en la parte superior y el cambio brusco de pendiente en el tramo final.
Otro detalle refuerza la lectura «costera». Los depósitos detectados aparecen a alturas muy parecidas, entre los –3750 y –3650 metros. Esa coincidencia permitió al equipo reconstruir un nivel del agua común, como si varias desembocaduras distintas estuvieran señalando la misma línea de costa.
A partir de ese patrón, el estudio sostiene que Marte alcanzó un máximo de agua superficial en un momento concreto, en el paso del Hespérico tardío al Amazónico temprano, hace alrededor de 3.370 millones de años.
Además, no aparecen señales de depósitos acuáticos posteriores por encima, por lo que esa cota marcaría el nivel más alto que llegó a alcanzar el agua en esa zona.
Cómo han medido el antiguo océano de Marte y por qué este estudio es distinto
Para llegar a estas conclusiones, el equipo combinó imágenes y datos topográficos de varias misiones. Trabajó con CTX y HiRISE, que permiten analizar el relieve con mucho detalle, y con CaSSIS, la cámara desarrollada en Berna e instalada en el Trace Gas Orbiter de ExoMars. También cruzó esa información con modelos de elevación de HRSC y MOLA para fijar alturas y comparar puntos alejados.
Según el estudio, la diferencia con investigaciones previas es que no se apoya tanto en indicios indirectos, sino en formas sedimentarias reconocibles y en una cota repetida que actúa como referencia común.
Por otro lado, el equipo extendió la búsqueda a otras áreas conectadas con el sistema de Valles Marineris, donde encontró estructuras similares dentro del mismo rango de altitud.
Lo más curioso es que, si Marte tuvo ríos que desembocaban en un océano, el planeta mantuvo durante un tiempo agua líquida de forma estable, un escenario que encaja con la idea de un entorno potencialmente habitable.