Los científicos no dan crédito: hallan el terrible impacto real de la minería submarina que amenaza España
Un ensayo industrial revela que la biodiversidad cae un 32% de forma fulminante tras el paso de la maquinaria pesada
España, con grandes yacimientos de cobalto y níquel, ante el dilema de explotar sus aguas o salvar sus ecosistemas
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La transición energética tiene una «letra pequeña» que se esconde a 4.000 metros bajo el mar, y los resultados son desoladores. Por primera vez, un equipo internacional de científicos ha medido con precisión quirúrgica qué ocurre cuando la maquinaria pesada entra en el abismo oceánico para extraer metales. El veredicto, publicado en la revista Nature Ecology & Evolution, es una bofetada de realidad: la vida en el fondo marino se desvanece de forma inmediata.
Para España, que custodia tesoros minerales en su plataforma oceánica, este hallazgo supone una advertencia científica imposible de ignorar.
Un desierto bajo las olas: el rastro de la maquinaria minera
El experimento, liderado por el Museo de Historia Natural de Londres, se llevó a cabo en la zona Clarion Clipperton, una llanura abisal en el Pacífico. Allí, un colector industrial aspiró 3.300 toneladas de nódulos polimetálicos en apenas unas horas. El resultado fue un «shock» biológico: la diversidad de especies dentro de las huellas de la máquina se redujo en un 32%.
Los científicos identificaron más de 700 especies, desde gusanos y crustáceos hasta corales totalmente nuevos para la ciencia. Al succionar los nódulos (donde se concentran el manganeso, cobalto o níquel), la máquina no solo se lleva el metal, sino que destruye el hogar de animales que no tienen dónde volver. Lo más preocupante es que estos nódulos crecen apenas unos milímetros cada millones de años; una vez retirados, el ecosistema pierde su soporte vital para siempre.
@greenpeacemexicoLa minería submarina podría acabar con miles de especies antes de que siquiera las conozcamos. Este proceso consiste en extraer minerales del fondo marino, destruyendo hábitats delicados que se han desarrollado durante millones de años. 🪸 Los impactos de esta actividad no solo afectarían a las especies que viven en estas profundidades, sino también al equilibrio de los ecosistemas marinos y, en consecuencia, a nuestra propia supervivencia. 🌎 Únete y firma la petición entrando al enlace de nuestro perfil para decir NO a la minería submarina y proteger la vida de nuestros océanos. 💙#Greenpeace
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El dilema de España: la riqueza de Canarias en peligro
Este descubrimiento pone a España en el centro de la diana. En nuestras aguas, especialmente en las montañas submarinas cercanas a las Islas Canarias, existen yacimientos estratégicos que han despertado el interés de la industria. Sin embargo, los científicos advierten que la recuperación de estos hábitats es casi nula.
A diferencia de otros entornos, las huellas de la minería en el fondo abisal siguen siendo visibles décadas después. Aunque algunas especies intentan recolonizar la zona, muchas otras desaparecen definitivamente. La nube de sedimentos generada por la maquinaria asfixia la fauna a kilómetros de distancia, alterando un equilibrio que ha tardado milenios en formarse.
La ciencia exige una pausa urgente
Ante estas pruebas irrefutables, una parte creciente de la comunidad científica y diversas agencias de la ONU reclaman una pausa inmediata de estas actividades a nivel global. El argumento es claro: la tecnología de extracción va mucho más rápido que nuestro conocimiento del océano.
Abrir esta nueva frontera extractiva para fabricar baterías de coches eléctricos podría suponer la destrucción de ecosistemas que apenas estamos empezando a conocer. La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos negocia ahora un Código Minero, pero los expertos advierten de que, si no se fijan límites estrictos a la pérdida de biodiversidad, el daño en el «pulmón azul» del planeta será irreversible.