El volcán de Canarias que amenaza con despertar: una montaña de 1.600 metros que está alterando el océano

Un equipo científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha obtenido la primera evidencia de actividad hidrotermal en el volcán submarino Enmedio, situado a más de 1.600 metros de profundidad entre Tenerife y Gran Canaria. Su estructura cónica forma una especie de montaña, cuya base, con un diámetro de 3,5 kilómetros, se sitúa a una profundidad de entre 2.140 y 2.350 metros; y su cima se encuentra a unos 1.600 metros por debajo de la superficie del mar.
El estudio, basado en datos geológicos, geofísicos, geoquímicos y oceanográficos recopilados durante casi una década y cuyos resultados se han publicado en la revista Bulletin of Volcanology, permite comprender mejor el vulcanismo submarino de Canarias. Uno de los principales hallazgos es la fractura que cruza el volcán de norte a sur, así como una gran depresión en uno de sus flancos, que favorecen la liberación de fluidos calientes desde el interior del volcán hacia el entorno marino.
Actividad hidrotermal en el volcán submarino Enmedio
«Los datos de retrodispersión acústica y los perfiles sísmicos sugieren una importante alteración de las rocas en la zona de fractura del volcán Enmedio. Esta alteración queda respaldada por muestras de roca que muestran modificaciones en su superficie caracterizadas por depósitos de oxihidróxidos de hierro, junto con texturas filamentosas microscópicas típicas de formaciones ricas en hierro de origen biogénico. Estas características apuntan a una fuerte relación con entornos hidrotermales. Además, los análisis geoquímicos indican la presencia de procesos de diferenciación magmática.
Por otro lado, los parámetros físicos, químicos y biológicos del agua de mar muestran diversas anomalías, como cambios de temperatura, inestabilidad en la columna de agua, aumento de la turbidez, enriquecimiento en nutrientes inorgánicos y un incremento general en la abundancia de procariotas. Estas anomalías se encontraron asociadas a algunas características geomorfológicas relevantes, como la zona de fractura de la cumbre, la depresión en forma de media luna y los dos conos volcánicos más cercanos», detallan los investigadores.
Los resultados, obtenidos en colaboración con Geociencias Barcelona (GEO3BCN-CSIC), el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), la Universidad de Salamanca (USAL) y la Universidad de La Laguna (ULL), confirman la circulación activa de fluidos hidrotermales. Se trata de un proceso en el que el agua entra en contacto con el calor interno de la Tierra, tras infiltrarse a través de fracturas en la corteza terrestre, para después emerger en una solución extremadamente caliente y rica en minerales. «Aunque ocurre de manera habitual en los fondos oceánicos terrestres, en el caso del volcán de Enmedio, apenas se había estudiado», señala Eugenio Fraile, investigador del IEO-CSIC y autor del estudio.
Estas emisiones generan anomalías en la columna de agua, afectando a su química y a las comunidades microbianas del océano profundo. Además, «las muestras de roca recogidas durante varias campañas oceanográficas muestran alteraciones ricas en óxidos de hierro y microestructuras filamentosas asociadas a procesos biológicos, típicas de ambientes hidrotermales de baja temperatura. Estos indicios se ven reforzados por datos sísmicos y batimétricos de alta resolución, que apuntan a una intensa alteración del sustrato volcánico en las zonas fracturadas», detalla Adelina Geyer, investigadora del GEO3BCN-CSIC.
Por otro lado, las observaciones oceanográficas realizadas en el volcán submarino Enmedio revelaron varias anomalías vinculadas a la presencia de fluidos hidrotermales. Los investigadores detectaron cambios en la temperatura y un aumento de la turbidez en la columna de agua entre los 1.600 y los 2.200 metros de profundidad. También se registró un incremento notable de microorganismos y un enriquecimiento de nutrientes inorgánicos disueltos, especialmente amonio, cuyos niveles llegaron a cuadruplicar los valores habituales. Según el investigador Rafael Bartolomé, del ICM-CSIC, «los resultados indican que la actividad hidrotermal influye directamente en los procesos biogeoquímicos del océano profundo en esta zona del archipiélago». Los científicos subrayan que no se trata de una erupción volcánica ni está relacionada con recientes enjambres sísmicos.
Este trabajo ofrece una visión multidisciplinar del volcán submarino profundo Enmedio desde tres perspectivas principales: geomorfología, petrología-geoquímica y oceanografía. Los resultados obtenidos en estos campos aportan evidencias independientes que apuntan a la presencia de actividad hidrotermal en este volcán situado entre Tenerife y Gran Canaria.
Por primera vez se describe con detalle su geomorfología. El volcán se localiza en el borde norte de una zona de «silla» entre ambas islas y se encuentra a profundidades de entre 1.625 y 2.350 metros bajo el nivel del mar. Tiene una altura de entre 560 y 730 metros y un diámetro aproximado de entre 3,25 y 3,5 kilómetros.
En la zona se han identificado al menos 20 relieves volcánicos menores, algunos con forma de conos y otros como bloques volcánicos. Las muestras de roca muestran alteraciones ricas en oxihidróxidos de hierro, típicas de entornos hidrotermales, junto con estructuras microscópicas asociadas a formaciones biogénicas. Además, las condiciones oceanográficas alrededor del volcán presentan anomalías de temperatura, turbidez y nutrientes disueltos, lo que refuerza la evidencia de actividad hidrotermal en el volcán Enmedio.