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Soy educadora y esta es la frase que repetimos a los niños y que puede dañar su autoestima

Una educadora revela que hay varias frases que pueden dañar la autoestima de los niños

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Blanca Espada

En muchas familias se usan frases que salen sin pensarlo demasiado. Es algo  del todo normal, y aparecen cuando algo se tuerce, cuando falta paciencia o simplemente porque siempre se han dicho así. Suelen sonar normales e incluso puede que sean parte de la rutina, pero algunos mensajes acaban pesando más de lo que creemos. Y hay uno que es de los que más se repite, y que los especialistas consideran especialmente delicado. Se trata de «eres un desastre», una frase que dicho en una situación de enfado o cuando vemos que al niño no le sale algo bien puede sonar inofensiva pero que en realidad, puede dañar mucho su autoestima.

Así lo explica, Isabel, educadora y responsable de la cuenta @educaenpositivo en TikTok, quien ha querido señalar como ésta y otras frases usadas sin más con los niños pueden marcar realmente su caracter. En concreto, explica que decir constantemente algo como «eres un desastre» puede hacer que se convierta en una etiqueta que acompañe al niño durante años. No es que la familia no quiera lo mejor; es que el impacto emocional del lenguaje suele ser mayor de lo que creemos. La psicología infantil insiste en que los menores no procesan estas expresiones como lo haría un adulto. Cuando un niño escucha una frase como esta, no entiende que se habla de un error puntual. Interpreta que eso es lo que es. Y esa diferencia, aparentemente pequeña, tiene consecuencias en la forma en que construye su autoestima.

La frase que repetimos a los niños y que puede dañar su autoestima

Los expertos explican que la autoestima se forma, sobre todo, a partir del reflejo que el niño recibe de sus figuras de referencia. Padres, madres, docentes y cuidadores tienen un peso determinante. Por eso, cuando la corrección se formula en términos de identidad, «eres» y no de conducta, diciendo por ejemplo «esto que has hecho», el mensaje se vuelve personal. Si decimos «eres» estamos identificando cómo creemos que es el niños, pero si pronunciamos la otra frase, sencillamente estaremos señalando una acción concreta.

Por ello, cuando estamos siempre con el «eres un desastre», el menor empieza a construir su autoconcepto alrededor de ella. No se siente torpe en un momento puntual sino que se cree torpe siempre. Por ello, es la peor frase que podemos decirle a un niño ya que podemos dañar su autoestima.

Otras frases que envían el mismo mensaje

Aunque nos hemos centrado en esta frases, lo cierto es que la educadora, menciona en su vídeo otras expresiones que funcionan igual porque transmiten el mismo patrón de fondo: el niño no ha fallado en una acción, sino en su forma de ser.

Entre ellas se encuentran:

  • «No me lo esperaba de ti.»
  • «Eres un vago.»
  • «Mira cómo lo hace tu hermana.»
  • «Quita, que ya lo hago yo.»

Cada una, por distinto que parezca su enfoque, termina colocando al niño en una posición de inferioridad o incapacidad. Y, según los psicólogos, cuando estos mensajes se repiten de manera habitual, el menor empieza a limitarse a sí mismo: evita intentarlo por miedo a equivocarse, compara constantemente su rendimiento, o se convence de que no merece aprobación.

Las comparaciones entre hermanos, por ejemplo, no motivan; generan frustración. Las etiquetas como «vago» o «desastre» no enseñan a mejorar; hacen que el niño interiorice ese rol. Y frases aparentemente prácticas como «ya lo hago yo» pueden transmitir que no se confía en su capacidad.

Cómo corregir sin dañar la autoestima

El objetivo no es evitar el conflicto ni renunciar a los límites. La educación necesita normas, estructura y oportunidades para aprender del error. Lo que los especialistas recomiendan es modificar el enfoque del lenguaje: hablar de lo que ha ocurrido, no de quién es el niño.

En este sentido, Isabel propone varias alternativas que ayudan a acompañar sin etiquetar:

  • «Confío en ti.»
  • «¿Cómo podemos solucionarlo?»
  • «Estoy aquí para lo que necesites.»
  • «Si lo intentas, lo puedes conseguir.»
  • «Te quiero tal y como eres.»

Estas frases no buscan suavizar la realidad ni esconder el error, sino transmitir apoyo y orientar al menor hacia la resolución. El mensaje final es claro: equivocarse no te define.

El impacto real está en el día a día

Lo que más ha conectado del contenido de @educaenpositivo es que no señala culpables. Reconoce algo que ocurre en la mayoría de hogares: se dicen frases que nunca se pretendieron dañinas, frases que forman parte de una educación heredada. Lo importante es identificar cuándo ese lenguaje deja de corregir y empieza a herir.

Los psicólogos apuntan que los niños no necesitan adultos perfectos, sino adultos conscientes. Personas capaces de revisar su forma de hablar, pedir perdón cuando es necesario y reformular los mensajes para que la disciplina no se convierta en una carga emocional.

En definitiva, la frase «eres un desastre», y todas sus variantes, no define la intención del adulto, pero sí deja una marca en el niño. La buena noticia es que cambiar esta forma de comunicarse no exige grandes transformaciones: basta con ajustar el lenguaje para que la crítica se centre en la conducta y el afecto quede siempre fuera de duda.

@educaenpositivo Imagina que su autoestima fuera ese papel. #AprendeconTiktok #SabiasQue #disciplinapositiva #crianzarespeutosa #emociones #educacion ♬ Pieces (Solo Piano Version) – Danilo Stankovic

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