El nuevo peligro infantil en Baleares: la Policía detecta niños vapeadores de 10 años
El coordinador del Programa Policía Tutor, Rafel Covas, considera este descubrimiento "una barbaridad"

El director general de Emergencias e Interior del Govern, Pablo Gárriz, y el coordinador del Programa Policía Tutor, Rafel Covas, han advertido de que se ha reducido la edad a la que los jóvenes de Baleares empiezan a fumar, en concreto, a vapear. «Lo tenemos identificado a partir de los diez años, una barbaridad», han alertado.
Los jóvenes de Baleares empiezan a vapear con diez años, algo que Rafel Covas considera que se debe al desconocimiento que hay alrededor de esta práctica y a los perjuicios para la salud que supone respecto al tabaco. «Los jóvenes tienen la sensación de que el vapeo es menos nocivo que el tabaco, que no es cierto, pero tienen esta sensación», ha reconocido el agente.
«Con diez años un niño es muy manipulable y es un problema ya que el vaper lo pueden conseguir más fácilmente cuando está prohibida la venta a menores», ha lamentado Pablo Gárriz, que recuerda que aunque se esté ampliando la regulación, el control del vapeador es actualmente más complicado que el del tabaco debido a la compra por internet.
Por otra parte, y según el mismo informe, el acoso escolar ha bajado en Baleares por primera vez desde la pandemia, según recoge la memoria del programa del Policía Tutor del pasado curso escolar, que también hace hincapié en que se ha disparado el consumo de vapeadores en los recintos escolares de las Islas.
Según han indicado, en el curso 2024-2025 ha habido un 5% menos de casos de acoso respecto del año anterior. De hecho, han apuntado que el problema del acoso y la conflictividad muestra una tendencia de descenso. «Garantizar la seguridad y protección de nuestros hijos e hijas, y erradicar el acoso y la violencia en las aulas y en el entorno escolar son prioridades para este Govern», ha subrayado Gárriz.
En cuanto a las actuaciones relacionadas con el ámbito penal en los centros educativos, tras años de aumento, la cifra correspondiente al acoso escolar en Baleares se estabiliza.
En concreto, en el curso 2024-2025 se han registrado 181 casos (184 en el curso 23-24). En el mismo ámbito se han registrado un 49% menos de casos de robos o hurtos (59); se han tramitado un 19% menos de presuntos delitos (428), y ha habido un 4% menos de daños a instalaciones y vehículos (65).
También son significativos los datos de casos referentes a la seguridad ciudadana en los centros educativos, donde se han reducido los conflictos entre los alumnos (-8%), las actuaciones con alumnos expulsados (-35%) y las identificaciones de sospechosos en el entorno escolar (-64%).
De la misma forma se estabilizan los casos de enfrentamientos graves con los profesores, al registrarse 130 en el curso 2024-2025 frente a los 131 en el curso anterior.
El director general de Emergencias ha destacado que los datos de esta memoria son «un pequeño impulso» que demuestra que se va por el camino correcto, pero también que queda mucho por hacer y que no se puede bajar la guardia.
La Memoria refleja que en el cómputo general los agentes han registrado un 5% menos de actuaciones que el curso anterior. En el curso 2024-2025 han realizado un total de 5.786 intervenciones, 2.482 de ellas en el ámbito escolar, 3.029 con menores fuera del ámbito escolar y 275 en internet, móviles y redes sociales.
El Programa Policías Tutores es un servicio policial específico de Baleares especializado en el entorno escolar y la protección de menores, al que pueden adherirse las administraciones municipales que lo soliciten y que tiene el objetivo de prevenir y mediar conflictos escolares, así como combatir el absentismo, el consumo de drogas y gestionar conductas de riesgo dentro y fuera de los centros.
Gárriz y Covas han considerado que estos datos son, en buena medida, fruto del trabajo de prevención que realizan los 102 policías tutores y policías tutoras en los centros educativos. Se trata de sesiones de trabajo educativas dirigidas a los alumnos que les proporcionan toda la información y las herramientas necesarias para que sepan identificar y actuar en caso de sufrir acoso escolar.
Según Covas, esta información, que también está al alcance de padres y madres, hace que «haya más concienciación y sensibilización ciudadana al respecto y, tal vez, casos que años atrás quedaban silenciados ahora se ponen en conocimiento».