Dos años de prisión para un magrebí por obligar a su mujer a llevar hiyab: «Si estuviéramos en Marruecos ya te habría matado»
"Tienes suerte de estar en España, si estuviéramos en Marruecos ya te habría matado".
El condenado no entrará en prisión ya que se le ha suspendido la pena
Solo cumplirá 16 meses de trabajos comunitarios a cambio de no delinquir y acudir a cursos de formación
El asesino confeso de Francisca Cadenas se niega a participar en la reconstrucción del crimen

«Tienes suerte de estar en España; si estuviéramos en Marruecos, ya te habría matado», así amenazaba a su mujer un inmigrante marroquí condenado a dos años y tres meses de prisión por la Audiencia de Palma tras admitir haber agredido física y psicológicamente a su expareja y obligarla a taparse con un hiyab.
El maltratador no entrará en prisión al quedar la pena suspendida y solo cumplirá 16 meses de trabajos comunitarios a cambio de no delinquir y someterse a cursos de formación.
El condenado, según la sentencia, sometió a su pareja a un maltrato físico continuado, pero también a maltrato psicológico, controlando su teléfono y todos sus movimientos, haciéndola blanco de humillaciones e insultos, obligándola a llevar hiyab y prohibiéndole estudiar, además de impedirle salir con sus amigas.
Palizas y amenazas de muerte
La sentencia sitúa los hechos en el año 2020 en Mallorca. Según recoge la resolución, el acusado recurría además a la violencia física cuando la mujer se oponía a sus deseos y llegó a darle palizas consistentes en golpes en la cara, el estómago, el pecho y el cuello.
Según el relato de hechos, la mujer no denunció por miedo. Tampoco acudió a un centro médico. Solo alertó a su padre cuando comenzó a recibir amenazas de muerte por parte del procesado que le decía: «Tienes suerte de estar en España, si estuviéramos en Marruecos, ya te habría matado».
Retiran los cargos por agresión sexual
La Fiscalía había solicitado inicialmente una pena de hasta 30 años de prisión, ya que el hombre estaba acusado también de dos delitos de agresión sexual, pero se retiraron los cargos para dar paso a un acuerdo de las acusaciones con la defensa. El procesado reconoció los hechos y aceptó la condena.
La sentencia no supondrá su ingreso en prisión. La Audiencia ha acordado suspender la pena con la condición de que no vuelva a delinquir, realice un curso de formación y sensibilización en materia de violencia de género y cumpla 16 meses de trabajos comunitarios.
También pesa sobre el maltratador una orden de alejamiento de la víctima.