Invasión de Ceuta

La juez Tardón pide a Vivas el registro de las 10 llamadas a Moncloa de las que 7 no tuvieron respuesta

La Audiencia Nacional reclama los contactos de Ceuta con el gabinete de Sánchez del 27 al 30 de julio

Vivas dice al juez que llamó 10 veces a La Moncloa los días previos a la invasión: «Sólo una vez me atendió Sánchez»

La juez Tardón pide a Vivas el registro de las 10 llamadas a Moncloa de las que 7 no tuvieron respuesta

La juez de la Audiencia Nacional María Tardón ha pedido este martes al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que aporte «a la mayor urgencia» la lista de llamadas que realizó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o a su jefe de gabinete entre el 27 y el 30 de julio.

Según el registro que la Ciudad Autónoma ya ha entregado ante notario, fueron diez llamadas, de las que siete no obtuvieron respuesta, en los días previos a la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos.

La magistrada investiga la invasión que vivió la ciudad autónoma a finales del pasado mes de julio. Su requerimiento, fechado este 6 de octubre, pone el foco en lo que ocurrió entre Ceuta y Madrid antes de la avalancha.

En su escrito, Tardón requiere «a la Ciudad Autónoma de Ceuta para que, a la mayor urgencia, aporte por medio de su representación procesal la lista de llamadas realizadas por el Presidente de la Ciudad al Presidente del Gobierno de España o a su jefe de gabinete entre los días 27 y 30 de julio de 2026».

La juez se refiere expresamente a las llamadas «a las que se hizo referencia en la declaración prestada por D. Juan Jesús Vivas». El presidente ceutí compareció como testigo en la Audiencia Nacional el pasado 30 de septiembre.

A la salida del juzgado, Vivas defendió: «He sido absolutamente transparente desde el primer día, he procurado ser honesto, y lo que he dicho desde el primer día es lo que le he dicho a su señoría».

Registro de llamadas

El viernes 2 de octubre, Vivas depositó ante notario un registro de las comunicaciones con la Presidencia del Gobierno entre el 27 y el 30 de julio. Esa misma documentación es la que ahora reclama la juez.

Según el documento, las llamadas las realizó el jefe de gabinete de Vivas, Pablo García, y todas fueron dirigidas al director del gabinete del presidente del Gobierno, Diego Rubio. De las diez, siete no fueron atendidas, según la versión de la Ciudad Autónoma.

El lunes 27 de julio se han contabilizado cinco llamadas. La primera, a las 08:39 horas, se tradujo en una conversación de seis minutos con Rubio.

La segunda, a las 13:07 horas, duró tres minutos. En ella, según publicó El Faro de Ceuta, se informó «de la presión que está registrándose de nadadores».

A las 20:58 horas de ese mismo día se sucedieron tres llamadas seguidas. Ninguna tuvo respuesta.

La pertinacia del Ejecutivo ceutí no cesó al día siguiente. El martes 28 de julio constan cuatro llamadas más: una a las 08:12 horas, dos a las 08:13 y otra a las 08:16. Todas quedaron sin atender, según el registro.

La décima y última llamada se produjo el 30 de julio a las 11:17 horas y duró apenas un minuto. Para entonces, la entrada masiva en Ceuta ya se estaba produciendo.

Presidencia del Gobierno ha rechazado esta versión de los hechos. Según ha asegurado, todas las llamadas fueron «atendidas» de inmediato o poco después.

En el Gobierno de Ceuta defienden que el objetivo de esas llamadas era que Sánchez conociera «la grave situación». «¿Para qué si no se llamó? ¿Qué interés había en hablar con D. Diego, a quien no conocemos absolutamente de nada?», han planteado desde el Ejecutivo ceutí.

Crisis total en Ceuta

Los días previos a la avalancha estuvieron marcados por la creciente inquietud en la ciudad. El 28 de julio, el Ejecutivo local ya había reunido a su gobierno para atender la situación de emergencia.

Ese mismo día, Vivas solicitó que se activara la emergencia nacional y que se nombrara un mando único. El 29 de julio no hubo llamadas entre ambas administraciones.

El 30 de julio, la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta pidió por unanimidad al Gobierno de la Nación la declaración de la emergencia nacional. A mediodía, Sánchez llamó al presidente ceutí.

Según Vivas, la respuesta del presidente del Gobierno fue que «el cauce es la Delegación del Gobierno».

Por la tarde, el equipo de Vivas trasladó a Moncloa que podrían haber entrado «más de 20.000 personas». Sin embargo, según el gobierno local, «ya no hubo respuesta».

Fue la ministra de Defensa quien, esa misma tarde, comunicó a Vivas la decisión de desplegar al Ejército.

Sánchez viajó a Ceuta 24 horas después. Vivas se negó a comparecer junto a él en la rueda de prensa que, en un principio, se había anunciado como conjunta.

«Pedimos la emergencia nacional y no se hizo», resumió el presidente ceutí tras su declaración ante la juez.

La causa ha seguido avanzando en las últimas semanas. Tardón ha pedido a la Fiscalía que se pronuncie sobre si debe imputar al ex delegado del Gobierno en Ceuta.

Además, en septiembre dimitió el jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno en la ciudad, tras la polémica por sus contactos con el CNI.

Este mismo martes, el Senado le ha entregado su medalla de oro, junto al presidente de Melilla, Eduardo de Castro Imbroda. También ayuntamientos como el de Valencia han homenajeado a Vivas y a Ceuta en los últimos días.

El caso también se cruza con el calendario político. El BOE ha publicado la convocatoria oficial de las elecciones generales del 29 de noviembre, tras la disolución de las Cortes por parte de Sánchez.

Diez llamadas suman, según el registro de la Ciudad Autónoma, apenas diez minutos de conversación en total para una invasión de miles de personas. Ceuta asegura que el teléfono sonó sin respuesta, y Moncloa afirma que siempre hubo alguien al otro lado. Entre ambas versiones media ahora un listado de horas y minutos que la juez quiere sobre su mesa «a la mayor urgencia».

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