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El 78% de la caída del paro que ha vendido el Gobierno es maquillaje: 592.000 desempleados no aparecen en la cifra oficial

El Instituto Juan de Mariana denuncia que el paro registrado cayó en 755.000 personas entre 2019 y 2025, pero que la reducción se limita a 163.000 al incorporar a los demandantes con relación laboral

El 78% de la caída del paro que ha vendido el Gobierno es maquillaje: 592.000 desempleados no aparecen en la cifra oficial
Jose de la Morena
  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

El 78% de la caída del paro registrado de la que ha presumido el Gobierno desde 2019 se explica por un cambio en la composición de las estadísticas laborales que deja fuera de la cifra oficial a 592.000 demandantes de empleo adicionales que mantienen una relación laboral, fundamentalmente trabajadores fijos discontinuos en periodos de inactividad.

Así lo denuncia el Instituto Juan de Mariana (IJM) en su nuevo informe «Sanchismo: una autopsia económica», elaborado por Diego Sánchez de la Cruz y que analiza la gestión económica del Gobierno de Pedro Sánchez entre 2018 y 2026.

El cálculo parte de los propios datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Entre diciembre de 2019 y diciembre de 2025, el paro registrado se redujo en aproximadamente 755.000 personas. Sin embargo, si se añaden los denominados «demandantes de empleo con relación laboral», la caída se limita a 163.000 personas.

La diferencia asciende a 592.000 personas. Es decir, según los cálculos del IJM, el 78% de la reducción del paro registrado que se ha producido durante este periodo se explica por el crecimiento de este colectivo que no aparece contabilizado como parado registrado.

Los demandantes con relación laboral han pasado de unos 301.000 a finales de 2019 a 893.000 al cierre de 2025. En enero de 2026 llegaron incluso a 919.000. El colectivo, por tanto, prácticamente se ha triplicado en seis años.

Los fijos discontinuos

La clave está fundamentalmente en los trabajadores fijos discontinuos. Se trata de empleados que conservan su contrato durante los periodos en los que no tienen actividad.

El propio informe pone el ejemplo de un trabajador fijo discontinuo contratado para una actividad estacional. Cuando termina la temporada, deja de trabajar y puede inscribirse como demandante de empleo, pero mantiene vivo su contrato con la empresa y no entra por ello en la estadística de paro registrado.

El SEPE confirma en su propia metodología que el paro registrado no equivale al conjunto de personas inscritas como demandantes de empleo. La estadística oficial excluye diferentes colectivos considerados «demandantes de empleo no parados», entre los que aparecen expresamente los «demandantes ocupados o con relación laboral» y los «trabajadores fijos discontinuos».

La utilización de esta modalidad contractual se disparó después de la reforma laboral aprobada a finales de 2021, que restringió fuertemente la contratación temporal y convirtió al fijo discontinuo en una de las fórmulas utilizadas por las empresas para cubrir actividades intermitentes o estacionales.

El IJM utiliza por ello una medida más amplia, siguiendo la metodología denominada «paro efectivo», que incorpora al paro registrado los demandantes con relación laboral.

El resultado cambia considerablemente la fotografía. Frente a los 755.000 parados registrados menos entre diciembre de 2019 y diciembre de 2025, esta medición deja la reducción en aproximadamente 163.000 personas.

«El 78% de la reducción del paro de la que presume el Gobierno» se explica, según concluye el instituto, por el crecimiento de los demandantes con relación laboral.

La EPA sí refleja creación de empleo

El informe introduce, sin embargo, una precisión relevante. Estos datos no significan que España no haya creado empleo desde 2019.

La Encuesta de Población Activa (EPA), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística siguiendo criterios homologados internacionalmente, no depende de la clasificación administrativa utilizada por el SEPE para elaborar el paro registrado.

Y la EPA refleja una creación significativa de empleo. España cerró 2025 con 22,46 millones de ocupados y 2,48 millones de parados, con una tasa de desempleo del 9,93%. En el segundo trimestre de 2026, el número de ocupados aumentó hasta los 22,78 millones y el de parados se situó en 2,50 millones.

La tesis del Instituto Juan de Mariana no es, por tanto, que no se haya creado empleo durante los gobiernos de Sánchez, sino que la evolución del paro registrado ofrece una fotografía mucho más favorable que una medición que incorpore a quienes buscan empleo pese a mantener una relación laboral.

«El Gobierno puede atribuirse que hoy trabajen más personas que en 2019; no que haya acabado con el paro», concluye el informe.

La cuestión de los fijos discontinuos se ha convertido precisamente en uno de los principales puntos de discusión sobre las estadísticas laborales desde la reforma de 2021. La cifra mensual de paro registrado continúa siendo la referencia difundida por el Gobierno, mientras que el SEPE publica también estadísticas específicas sobre los distintos tipos de demandantes de empleo.

Según el análisis del IJM, la distancia entre ambas mediciones permite explicar casi cuatro de cada cinco personas de la reducción del paro registrado contabilizada entre finales de 2019 y finales de 2025.

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