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Desalojan todo el pueblo de Grazalema ante posibles deslizamientos de tierra tras las intensas lluvias

El agua acumulada y un acuífero "absolutamente colmado" podrían causar la "destrucción" de calles y casas

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Paula M. Gonzálvez

El fuerte temporal que azota Andalucía ha forzado este jueves el desalojo de todo el pueblo de Grazalema, en Cádiz, ante el peligro de posibles deslizamientos de tierra, debido a las intensas lluvias y el agua acumulada. Grazalema se encuentra en pleno sistema montañoso, en una sierra de roca caliza, por lo que no sería capaz de absorber más agua. Se asienta sobre cuevas y aguas subterráneas, lo que hace imposible saber por dónde podría sorprender el agua.

Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, ha anunciado la evacuación de los vecinos de manera «preventiva, escalonada y ordenada», y ha aclarado que la gran cantidad de agua acumulada en la zona, así como el acuífero «absolutamente colmado», podrían causar la «destrucción» de calles y casas. Hay tanta agua en la sierra que el riesgo de desprendimiento de rocas es muy alto. En Grazalema se están registrando unos niveles de lluvia que superan los récords históricos.

El presidente de la Junta ha pedido «tranquilidad» a los vecinos -«a no dejarle sitio al pánico»-, para que lleven a cabo el proceso «con mucha serenidad». Para ello, les ha trasladado que se va a desalojar con «la luz del día» y «con todos los medios y recursos disponibles y dispuestos», además de ser una medida «sensata, oportuna y basada en criterios técnicos».

El Ayuntamiento de Grazalema hará llegar a los habitantes un mensaje con sugerencias e información, y la evacuación se realizará «por zonas», de «una manera regulada, protocolarizada y organizada», puerta a puerta. «El acuífero está colmado, ahí es donde está el peligro, en la propia naturaleza del terreno: cuando colmata no se sabe cuál será la zona crítica, pueden ser varias», ha explicado el alcalde, Carlos Javier García.

El terreno en Grazalema y el efecto orográfico

Grazalema se asienta sobre un terreno kárstico de piedra caliza, con cuevas y cavidades subterráneas, cualidad que complica la absorción del agua y la identificación de un punto débil concreto. Por tanto, no se puede anticipar con exactitud dónde podría producirse un movimiento, según los técnicos.

El pueblo actúa como una barrera natural para los vientos húmedos que llegan del Atlántico, al estar ubicado entre el valle del Guadalquivir y el litoral gaditano, a 900 metros sobre el nivel del mar. El efecto orográfico hace de Grazalema un lugar muy lluvioso: el registro es de una media de 1.900 litros por metro cuadrado al año -en la serie entre 1991 y 2015-, con diferencias de hasta 1.500 litros respecto a los datos del litoral gaditano.

«El desalojo no es voluntario: los vecinos se tienen que marchar por la seguridad de todos», ha subrayado Moreno. Se hará por medios propios, en caso de disponer de ellos, y mediante los medios de emergencia de Guardia Civil y 112.

El Grazalema viven casi 2.000 personas que tendrán que dejar sus casas ubicadas en la localidad más afectada por las tormentas, con precipitaciones históricas.

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