Admiten a trámite la querella de Jorge Campos contra un ex presidente del Parlament balear por llamarle «puto nazi»
Según la querella, la expresión "puto nazi" busca "deshumanizar a la víctima y atribuirle falsamente una ideología genocida"
El ex podemita Balti Picornell ostentó la presidencia de la Cámara balear durante dos años con el Pacte de izquierdas

Un juzgado de Palma ha admitido a trámite la querella del diputado nacional de Vox por Baleares, Jorge Campos, contra el ex presidente podemita del Parlament balear, Balti Picornell, después de que este le haya insultado en reiteradas ocasiones por redes sociales llamándole «puto nazi».
Según la querella interpuesta por el dirigente de Vox, que está representado por el abogado Eduardo Luna, la expresión «puto nazi» excede los límites de la crítica política amparada por la libertad de expresión constitucional. Este insulto en concreto no es un argumento político, sino una frase que busca «deshumanizar a la víctima, atribuirle falsamente una ideología totalitaria y genocida responsable de crímenes de lesa humanidad, y lesionar gravemente su dignidad personal y profesional ante la opinión pública».
Y es que estas vejaciones por parte del ex presidente de la Cámara balear contra Jorge Campos no son un hecho aislado o un exabrupto fruto de la inmediatez de las redes sociales, «sino una conducta reiterada, obsesiva y sistemática en el tiempo», según consta en la querella a la que ha tenido acceso OKBALEARES.
«Si bien la libertad de expresión protege la crítica política, incluso cuando es dura o hiriente, este amparo desaparece cuando las expresiones se convierten en insultos reiterados, desconectados de la crítica legítima y carentes de base fáctica suficiente», recoge el escrito.
Además, en el contexto de las redes sociales, la reiteración de insultos adquiere una especial gravedad debido a la «amplia difusión y permanencia de los mensajes», lo que incrementa el daño al honor y la reputación de la persona afectada.
Por si fuera poco, según consta en la querella, la conducta del podemita Picornell no ha quedado en una mera ofensa al honor, sino que ha trascendido al plano de la seguridad personal. En los últimos meses se ha desatado una catarata de reacciones violentas por parte de terceros que han pasado de la injuria a la amenaza real.
Varios usuarios identificados llegaron a insultar y amenazar a Jorge Campos con frases como «A ti también te iremos a buscar, hijo de puta», «Al fascismo se le combate», «No habrá jaulas para tantos pájaros», «Así revientes, hijo de puta», «Rata genocida fascista infrahumana» o «Mis abuelos te hubieran reventado la cabeza a perdigonazos».
Cabe recordar que la jurisprudencia del Tribunal Supremo es muy clara en este asunto al establecer que la reiteración y la desproporción en el uso de expresiones ofensivas agravan la intromisión en el honor, especialmente cuando se trata de insultos que no guardan relación con el debate público o la crítica política.
En el caso de la expresión «puto nazi», su reiteración sistemática en redes sociales no solo incrementa el daño al honor y la dignidad del diputado, sino que también «supera los límites de la crítica legítima, constituyendo en este caso un hecho delictivo».
Presidente del Parlament balear gracias a Francina Armengol
Baltasar Picornell se convirtió en presidente del Parlament balear con los votos del PSOE de Francina Armengol y los independentistas de Més per Mallorca. Ocupó el cargo durante dos años y su mandato estuvo plagado de polémicas, excentricidades y actitudes fuera de lugar.
En su primer año en el cargo, el ex político de Podemos recibió en zapatillas a los Reyes en el Palacio de la Almudaina, y para más inri al acabar la reunión con el monarca reveló parte de la conversación tratada con Felipe VI, algo que no está permitido en el protocolo, por lo que acabó pidiendo disculpas.
En su segundo año también acudió al Palacio de la Almudaina, pero no para recibir al Rey como autoridad de Baleares, sino para protestar contra la Corona y exigir la liberación de los políticos presos catalanes por el referéndum ilegal del año 2017.
Recientemente decidió ridiculizar a un joven reportero de la televisión pública balear IB3 por lucir una bandera de España en su muñeca. «Ahora empiezo a entenderlo todo un poco, imagino que las pulseritas tienen alguna cosa que ver con este declive de nuestra televisión pública», indicó el ex político de Podemos.