BALEARES

Cierre fulminante por graves irregularidades de un catering escolar de Mallorca que alimenta a 2.000 niños

La Conselleria de Salud clausura temporalmente la cocina central de Can Arabí que abastece a 33 colegios

irregularidades catering escolar
Imagen de un niño con la bandeja de comida en su colegio.
Julio Bastida

Saltan las alarmas en Mallorca: cierran la cocina que alimentaba a 2.000 alumnos en 33 colegios de la isla. La tranquilidad de cientos de familias mallorquinas se vio sacudida esta semana tras conocerse la decisión de la Conselleria de Salud del Govern balear de suspender cautelarmente la actividad de la cocina central de Can Arabí, una de las empresas de catering escolar en Mallorca con mayor presencia en la isla y encargada de servir diariamente miles de menús a centros educativos.

La medida fue adoptada después de que técnicos del Servicio de Seguridad Alimentaria detectaran diversos incumplimientos durante una inspección oficial realizada en las instalaciones de la empresa, situadas en Binissalem. El hallazgo provocó una actuación inmediata por parte de las autoridades sanitarias, que optaron por paralizar la actividad de la cocina central como medida preventiva.

La noticia generó preocupación entre familias, docentes y responsables educativos, ya que la empresa presta servicio a 33 colegios de Mallorca y atiende a alrededor de 2.000 alumnos cada día. La magnitud de la situación obligó a las administraciones a reaccionar con rapidez para evitar problemas mayores en el funcionamiento de los comedores escolares.

Según han confirmado fuentes oficiales a OKBALEARES, la inspección se llevó a cabo dentro de los controles periódicos que realiza la administración para verificar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de seguridad alimentaria. Sin embargo, durante la visita, los inspectores detectaron varias deficiencias relacionadas con la elaboración, manipulación y transporte de alimentos destinados a centros escolares, un hecho que encendió todas las alarmas.

Ante las irregularidades observadas, los técnicos acordaron la suspensión cautelar de la actividad en la cocina central hasta que se garantice el cumplimiento de todos los requisitos exigidos por la normativa sanitaria. Aunque desde la administración no se ha detallado el alcance exacto de las deficiencias detectadas, la decisión de ordenar el cierre temporal de la cocina central de Can Arabí evidencia la importancia de las incidencias encontradas durante la inspección.

La situación obligó a activar de inmediato un dispositivo de coordinación entre las consellerias de Salud y Educación para evitar que miles de alumnos se quedaran sin servicio de comedor. Durante horas, responsables de ambas áreas trabajaron para reorganizar el servicio y buscar alternativas que permitieran garantizar la atención a los escolares afectados.

Fuentes educativas han señalado que en las últimas 24 horas (del lunes y martes) se realizó una intensa labor de comunicación con los centros afectados y con las familias. A las 20.30 horas, según explican desde Educació, todos los equipos directivos ya habían sido informados de la situación, así como los padres y madres de los alumnos que utilizan habitualmente el servicio de comedor escolar.

Aunque las autoridades aseguran que el servicio ha podido mantenerse gracias a soluciones alternativas, reconocen que podrían producirse modificaciones puntuales tanto en los horarios como en los menús servidos durante los próximos días. Asimismo, se trasladó a las familias de alumnos con alergias e intolerancias alimentarias la posibilidad de llevar comida preparada desde casa como medida adicional de seguridad y tranquilidad.

La noticia ha provocado una gran repercusión debido a la relevancia de la empresa afectada dentro del sector de la restauración colectiva escolar en Mallorca. No en vano, Can Arabí figura entre los principales proveedores de menús para centros educativos de la isla, lo que ha multiplicado el impacto de la decisión adoptada por Salud.

El caso ha generado numerosas preguntas entre la comunidad educativa, especialmente por el elevado número de alumnos que dependen diariamente de este servicio. La actuación de los inspectores y la rápida respuesta de las administraciones han evitado que la incidencia tuviera consecuencias más graves para el funcionamiento de los colegios afectados. La pregunta que todo el mundo se hace es muy clara: ¿Qué han debido encontrar los inspectores en la cocina para que, a falta de nueve días para finalizar el curso, decidan cerrarla de forma fulminante?

Desde la Conselleria de Educación han querido lanzar un mensaje de tranquilidad y aseguran que se trata de una situación excepcional que ha podido resolverse sin que los alumnos hayan quedado desatendidos. Sin embargo, el episodio ha vuelto a poner el foco sobre la importancia de los controles de seguridad alimentaria en los comedores escolares y sobre la necesidad de garantizar los máximos estándares sanitarios cuando se trata de la alimentación de menores.

Mientras continúan las actuaciones administrativas y la empresa trabaja para corregir las deficiencias detectadas, la atención sigue centrada en un caso que ha generado una enorme repercusión en Mallorca y que mantiene bajo el foco a uno de los principales operadores de catering escolar de la isla.

Lo último en OkBaleares

Últimas noticias