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Aramís Fuster, sin luz ni agua y al límite: “Micciono y defeco en una bolsa de plástico”

Aramis Fuster en un porograma de Fiesta
(Foto: Telecinco)
Javi Fernández

Aramís Fuster no atraviesa su mejor momento y lo ha dejado ver en varias ocasiones. La que durante años fue uno de los rostros más reconocibles de la televisión y se presentó ante las cámaras como la «máxima autoridad del ocultismo» vuelve a estar en el foco, pero esta vez por una situación muy diferente. La vidente asegura que lleva aproximadamente seis meses viviendo sin luz ni agua y en unas condiciones que ella misma define como «inhumanas». Una realidad que ha decidido mostrar públicamente después de meses de conflicto y denuncias.

La situación de Aramís está relacionada con la batalla judicial que mantiene con los propietarios de las dos viviendas en las que reside y desarrolla su actividad profesional. Una de ellas es su domicilio y la otra la utiliza como despacho. Representada por el despacho Paredes Abogados, asegura haber presentado varias denuncias en las que relata amenazas, coacciones y daños físicos, estos últimos acreditados, según afirma, mediante un parte de lesiones.

Esta realidad ha quedado ahora expuesta durante una nueva aparición televisiva. Un redactor de Fiesta ha pasado 24 horas junto a la vidente para mostrar cómo es su día a día y las condiciones en las que asegura estar viviendo. Lo primero que se encuentra es una vivienda sin luz ni agua y con la ausencia de algunos de los servicios más básicos. Una situación que Aramís asegura soportar desde hace seis meses. «Esto no es vida. Se han propuesto matarme y de una forma u otra lo van a conseguir. Esto no se le puede hacer a una persona, esto es inhumano. Pueden entrar en esta casa cuando quieran porque estas puertas se abren con una tarjeta. Me amenazan de muerte, está todo denunciado, pero cuando más miedo pasé fue cuando me agredió este hombre», relata la vidente.

Aramís sostiene que el conflicto con los propietarios está completamente denunciado y asegura que incluso la Policía habría solicitado que se restablecieran los suministros. «Está todo denunciado, tengo el parte de lesiones. Desde la policía se pidió que se me devolviera el agua y la luz, pero no se ha hecho así. La policía me dijo que es un delito lo que están haciendo conmigo. Se supone que tengo que aguantar hasta septiembre porque ahora están de vacaciones, pero yo creo que no voy a resistir. Estoy enferma, soy diabética y tengo unos picos de glucosa muy fuertes», afirma.

Durante estas 24 horas también ha habido espacio para hablar de sus hijos. Aurelio Manzano le pregunta directamente por qué no recibe ayuda de ellos y la respuesta de Aramís es tajante: «Han demostrado que no quieren saber nada de mí y no es normal. Ellos se avergüenzan de mí, así que déjalos al margen. No metáis a mis hijos en esto».

Pero uno de los momentos más duros llega cuando explica cómo consigue desenvolverse en su día a día sin agua ni electricidad. La vidente asegura que sobrevive gracias a baterías portátiles con las que carga el teléfono móvil y los ventiladores. Para asearse, utiliza una botella de agua mineral que se vierte sobre el cuerpo.

La situación llega a un punto todavía más extremo cuando le preguntan cómo hace sus necesidades básicas. La respuesta de Aramís Fuster no deja lugar a dudas: «Micciono y defeco en una bolsa de plástico».

Una confesión que muestra hasta qué punto, según su relato, se han deteriorado sus condiciones de vida. La vidente también explica que intenta continuar con su día a día utilizando los pocos recursos de los que dispone, aunque reconoce que la situación se le está haciendo cada vez más difícil.

La última parte de su intervención deja una de las declaraciones más duras. Aramís, visiblemente afectada por la situación que atraviesa, asegura: «Si Dios me mandara la muerte ahora mismo, le daría las gracias».

Aramis Fuster ha sido una de las grandes estrellas de la televisión y se comenta que ha ganado grandes cantidades de dinero. Cuando los colaboradores le preguntan el motivo por el que ha llegado a esta situación, la vidente explota y lo hace contra Marisa Martín Blázquez: «¡No me grites, no me grites!», gritaba.

La mujer que durante años fue habitual en los platós y construyó un personaje televisivo alrededor de sus predicciones y su particular personalidad vuelve ahora a las cámaras para contar una realidad completamente diferente.