Imputado un hombre de 66 años por grabar a una joven sin su consentimiento en el tren de Inca
Un pasajero alertó a la víctima, de 20 años, de que el hombre la estaba grabando a escondidas

La Policía Local de Palma investiga a un hombre de 66 años, de nacionalidad española, como presunto autor de un delito contra la intimidad después de que, supuestamente, grabara con su teléfono móvil a una joven de 20 años sin su consentimiento durante un trayecto en el tren de Inca a Palma.
Los hechos se produjeron el pasado 4 de agosto, alrededor de las 13.30 horas. Según el relato de la víctima, la joven viajaba en el tren de Inca con destino a Palma cuando un hombre se sentó frente a ella y comenzó a mirarla. La situación no le llamó inicialmente la atención, pero, a la altura de la estación del Pont d’Inca, un pasajero que abandonaba el vagón le advirtió de que el individuo la estaba grabando a escondidas con su teléfono móvil.
Ante el temor de que el hombre pudiera reaccionar de forma violenta, la joven decidió no enfrentarse a él y permaneció en su asiento. Durante el trayecto, consiguió hacer una fotografía al presunto autor sin que este se percatara.
Al llegar a la Estación Intermodal de Palma, situada en la plaza de España, la joven bajó rápidamente del tren y pidió ayuda a un vigilante de seguridad, quien le recomendó acudir a la comisaría de la Policía Local de Palma situada en la superficie. La víctima informó de lo sucedido a agentes de la Unidad de Intervención Inmediata (UII), que se desplazaron hasta los andenes acompañados por la joven.
En ese momento, el vigilante comunicó a los agentes que ya había retenido al sospechoso. Los policías procedieron a identificar al hombre, que, según la Policía Local, se encontraba nervioso. Durante la intervención, el investigado habría reconocido espontáneamente los hechos y aseguró que era la primera vez que actuaba de esa manera y que no volvería a hacerlo. Acto seguido, se procedió a su imputación.
Además, el hombre entregó voluntariamente su teléfono móvil a los agentes. En el dispositivo, los policías localizaron imágenes y vídeos de la joven. Los agentes realizaron una copia del material gráfico mediante un teléfono corporativo para incorporarlo como prueba a las diligencias policiales.
Posteriormente, siempre según la Policía Local, los agentes observaron cómo el investigado eliminaba los archivos de la galería y de la papelera del teléfono móvil en su presencia.
La Sala de Atestados informó a las partes de la instrucción de las diligencias y acompañó a la joven para que pudiera formalizar la correspondiente denuncia. El conjunto de las actuaciones ha sido remitido a la Sección de Instrucción de Guardia del Tribunal de Instancia, donde se determinarán las responsabilidades que, en su caso, pudieran derivarse de los hechos.