Limpieza

Los expertos en limpieza profesional coinciden: «Para limpiar las baldosas de barro del jardín solo necesitas una escoba y vinagre de limpieza»

Una persona limpia baldosas de jardín. Foto: Magnific
Una persona limpia baldosas de jardín. Foto: Magnific
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Las baldosas de barro son un material habitual en jardines y espacios exteriores, muy apreciado por su aspecto rústico y su capacidad para adaptarse a distintos climas. Según los expertos en limpieza profesional, mantenerlas en buen estado no exige de productos complejos ni tratamientos costosos.

La clave está en dos elementos que casi cualquier hogar tiene a mano: una escoba y vinagre de limpieza. Esta combinación permite retirar la suciedad acumulada sin dañar la superficie porosa de las baldosas, ya que evita el uso de detergentes que puedan alterar su textura original con el paso del tiempo.

¿Cómo limpiar las baldosas de barro del jardín con vinagre y escoba?

Los expertos en limpieza profesional resumen el método con productos que ya suelen estar en cualquier hogar, un poco de vinagre de limpieza, una escoba y una fregona. No hace falta ningún utensilio especial ni limpiadores comerciales costosos pensados para exteriores.

El primer paso consiste en retirar con una escoba toda la suciedad suelta que se acumula sobre la superficie del área a limpiar, ya sean hojas, polvo o restos de tierra. Así se evita que esos residuos se mezclen con el agua y compliquen el fregado posterior.

Después se prepara una solución suave en un cubo o barreño, con una parte de vinagre de limpieza por cada cuatro partes de agua tibia, una proporción pensada para lograr una mezcla suave y no agresiva para el material poroso.

Con una fregona se aplica esta solución sobre toda la superficie de las baldosas de barro y se deja actuar unos minutos para que ablande la suciedad y las manchas más resistentes.

El siguiente paso es frotar de nuevo con la escoba, en lo posible con una de cerdas suaves, para terminar de eliminar la suciedad. Por último, se enjuaga con abundante agua limpia y fría para retirar los restos que salieron a la superficie tras frotar, y se deja secar al aire libre.

¿Por qué elegir baldosas de barro para el jardín?

Este tipo de suelo se fabrica con arcilla o barro cocido, lo que le da su textura rústica y áspera. Según Clim Profesional, es habitual en climas cálidos como los de Andalucía o Marruecos, donde permite filtrar y retener el agua, lo que ayuda a mantener un nivel óptimo de humedad y frescor en el ambiente.

En zonas de clima frío, en cambio, las baldosas de barro cumplen la función contraria, ya que retienen el calor del interior de la vivienda cuando se utilizan como recubrimiento de suelos y paredes. Esa capacidad de retener tanto el agua como el calor se debe a la porosidad natural del barro, el mismo rasgo que exige cuidados específicos a la hora de limpiarlo.

¿Qué errores evitar al limpiar las baldosas de barro?

La porosidad que permite a las baldosas de barro regular la humedad y la temperatura también las vuelve delicadas frente a productos agresivos. Los expertos en limpieza profesional advierten que no conviene utilizar productos corrosivos, fuertes o disolventes, ya que pueden dañar el material de forma permanente.

Tampoco se recomienda frotar con escobas de cerdas duras, ya que el roce puede arañar la superficie y afectar su capacidad de retener la temperatura, una cualidad que depende directamente de la porosidad natural del barro.

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