‘Manada de Manresa’: condenan por abuso sexual a los cinco acusados de violar a una menor

La Audiencia de Barcelona ha condenado por abuso sexual a cinco de los seis procesados acusados de violar por turnos a una niña de 14 años en Manresa (Barcelona). La Fiscalía pedía que fueran condenados por agresión sexual por intimidar a la víctima. Sólo han sido condenados a penas de entre 10 y 12 años de cárcel.

La sección 22ª de la Audiencia de Barcelona absuelve a la ‘Manada de Manresa’ del delito de violación y descarta los argumentos de la Fiscalía que sostenía que los procesados se valieron de su superioridad numérica y el estado de ebriedad de la víctima para intimidarla y agredirla sexualmente.

La sala vuelve a emitir una sentencia muy polémica. Dice que se trata de un abuso sexual porque la víctima se encontraba "en estado de inconsciencia, sin saber qué hacía y qué no hacía" por lo que no podía "determinarse y aceptar u oponerse a las relaciones sexuales" con los procesados. Los condenados no tuvieron que emplear "ningún tipo de violencia o intimidación" contra ella.

A parte de la condena de entre 10 y 12 años de prisión, la sala también condena a los cinco procesados a indemnizar con 12.000 euros a la víctima, de forma conjunta y solidaria, por las secuelas sufridas por la violación, que cree "fue extremadamente intensa y especialmente denigrante" para una menor que, además, "se encontraba en situación de desamparo".

Se considera probado que la menor estuvo bebiendo bebidas con alcohol y fumando porros en un botellón por lo que perdió la conciencia "de lo que pasaba y lo que hacía" y no la recuperó hasta la mañana siguiente. La sentencia explica que esa circunstancia fue aprovechada por Bryan Andrés M., uno de los acusados, que se llevó a la menor a una caseta y abusó sexualmente de ella, tras lo que animó a hacerlo a cuatro de sus amigos, que la penetraron vaginalmente.

A pesar de la gravedad de estos hechos, han sido condenados por abuso sexual y no por agresión sexual.

Así fueron denunciados los hechos

La agresión sexual tuvo lugar en octubre de 2016 durante una fiesta de Halloween celebrada en una fábrica abandonada de la capital del Bages, situada en una zona aislada cerca del campus de la zona universitaria. El principal acusado habría llevado a  la menor un lugar apartado y la habría violado. Después habría animado a otros a hacerlo por turnos.

La menor denunció los hechos y en un principio la Fiscalía acusaba a los autores de un delito de abuso sexual. Eso sí, decidió elevar la acusación a delito de agresión sexual después de escuchar el testimonio de la víctima y de la amiga que la alertó de que la habían violado seis chicos.

El testimonio de la testigo principal

La testigo principal de la agresión sexual múltiple de ‘La Manada’ de Manresa declaró en el juicio que, tras forzarla sexualmente por turnos y entre varios, los acusados pretendían "tirarla a un río".

La testigo, que acudió junto a la víctima a la fiesta donde se produjo la agresión, ha corroborado la violación por turnos y en grupo a la menor, al mismo tiempo que indicó, entre llantos, que tras consumarlo tuvo que convencer a los violadores de que la dejaran ir.

"Les tuve que decir que me la llevaba, la duchaba y le daba una pastilla porque la querían tirar a un río", ha insistido entre llantos, momento en que dos familiares de la víctima abandonaron la sala del juicio, donde asistían de público, visiblemente afectadas.

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