El abogado de David Serrano, único imputado en el caso Julen: “Mi defendido es un completo ignorante”

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El propietario de la finca del pozo donde perdió la vida el pequeño Julen declara a estas horas como imputado ante el juez que entiende del caso y lo hace con la intención de mantener la versión que en su día dio a los investigadores de la Guardia Civil.

David Serrano, amigo y pareja de una familiar de Julen, insiste en que desconocía los trámites legales y las medidas de precaución que debía tomar para ejecutar el pozo en los terrenos de su propiedad. “Nadie debería soportar una carga penal por eso pero si alguien de debe hacerlo ese sería el pocero que hizo el agujero” , así de contundente se mostraba su equipo legal
minutos antes de que su defendido compareciera ante la autoridad judicial.

El letrado asegura que su “defendido es un completo ignorante” y Serrano insistirá ante el juez en que cuando contrató al pocero entendió por desconocimiento que éste se ocuparía de cumplimentar los trámites legales para la apertura y cierre del pozo. Sin embargo la normativa autonómica deja claro que es el propietario del terreno el que inicia la acción legal con la petición de permisos, el pocero de turno debe continuar aportando más documentación y finalmente la responsabilidad del sellado del agujero es en última instancia del mismo propietario de la finca. Aunque para eso la defensa del dueño del terreno también tiene explicación: “El pocero abandonó los trabajo sin cerrar el pozo ni notificarnos que lo dejaba”

Serrano cuenta para armar su defensa con dos testimonios que no le exculpan del todo. Uno de los operarios que intervino en los trabajos posteriores al pozo declaró a los guardias que vio al propietario colocar con el pie dos pequeños bloques de cemento de unos 13 kg de peso en la cercanía de la boca del pozo. El padre de Julen también verificó en declaración la existencia de esos bloques pero puntualizó que vio al niño pasar entre ellos porque estaban colocados haciendo una especie de barrera al borde del pozo pero sin cubrir el agujero.

La explicación del pocero tampoco acaba de convencer al titular del juzgado 9 de Málaga. El hombre mantiene que selló el pozo con una piedra, algo legalmente inadmisible en un pozo que debía haber sido rellenado y sellado con cemento en su último tramo a ras de suelo. Algo que va a tener que aclarar el pocero en persona ya que está citado por el juez el próximo 12 de marzo para declarar como testigo.

Y mientras se aclara o no el asunto, la Junta de Andalucía ha abierto un expediente de carácter muy grave contra ambos que se resolverá en los próximos meses con una multa de envergadura con toda probabilidad.

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