Alimentación

Tips para detener la compulsión: mejora tu relación con la comida

La compulsión a la hora de comer es muy diferente del hambre. Lee estos sencillos consejos para aplicar en tu día a día. Controla tus impulsos.

Comer mucho
Compulsión comida

La compulsión al comer, el hambre emocional y otros problemas alimentarios son complejos y pueden requerir de ayuda profesional. Sin embargo, todas las personas podemos aprender a mejorar nuestra relación con la comida. En la época actual, ayunar por “falta de tiempo” y después darse un atracón es un síntoma de estrés, el que podemos controlar en beneficio de nuestra salud.

Consejos para detener la compulsión al comer

Reflexiona sobre tus prioridades

La compulsión al comer puede tener causas muy variadas, especialmente emocionales, pero también puede ser una simple comodidad emocional, la que se esconde tras la excusa del “no tengo tiempo”. Si ese es tu caso, necesitas pensar que tomarte el tiempo para comer mejorará tu salud, y esto debe ser una prioridad en tu vida.

Relaja tu mente

Para mejorar el cuerpo, bajar de peso y estar sano, necesitas relajar tu mente y deshacerte del estrés. Es importante que lo hagas, para que tus emociones sean fuertes y logres tener éxito en mejorar tu relación con la comida. Haz yoga, medita o practica danza, si eso te relaja.Comer demasiado

Mantente saciado con comida sana

Si sigues una dieta muy estricta, el resultado son los atracones. Por eso, tu dieta, además de saludable, debe ser saciante. Come 5 veces al día, porciones menores de comidas saludables, en lugar de ayunar y comer una cena muy copiosa y alta en grasas.

No celebres con comida chatarra

Un hábito muy perjudicial es celebrar tus avances (en la dieta, en el trabajo, etc.) con comida chatarra. De esta forma, tu cerebro asocia la felicidad y el éxito con los alimentos que te perjudican. Siempre puedes cambiar este hábito y celebrar tus éxitos y alegrías con otro tipo de actividades, como un concierto, un día en la montaña, etc. O bien un menú saludable y delicioso a la vez, no es en absoluto incompatible.

Distingue el apetito real del hambre emocional

En el hambre física, sientes que tu estómago retumba, te sientes débil y quizás te duela la cabeza. El hambre emocional es deseo de comer sin hambre. Recuérdalo, ansías comer, pero no lo necesitas.

Sé consciente ¡y cambia el foco!

Cuando vayas caminando hacia la heladera, en busca de un bocado que no necesitas, para saciar un hambre que no sientes, haz lo siguiente:

Sé consciente de que vas a comer por compulsión (dilo mentalmente… ¡pero si no tengo hambre!), luego sal al exterior a realizar cualquier actividad que te motive. Cambia el foco, y habrás pasado una prueba importante…

No habrás comido de forma compulsiva, por primera vez. La segunda vez, será mucho más fácil y las siguientes, sin dificultad alguna.

Según la psicología, no es lo mismo el hambre emocional que los atracones, pero ambos tienen cosas en común: son causados por trastornos emocionales, y son un desencadenante para otros trastornos alimenticios que pueden llegar a ser graves.

Déjanos tus comentarios o experiencias. Comparte con tus amigos. Todos pueden detener la compulsión y mejorar su relación con la comida, solo es necesario que les propongas ideas.

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