Entrevista a la gimnasta de élite que se retiró tras padecer anorexia

Olatz Rodríguez: «El deporte me ha brindado herramientas que a día de hoy me ayudan»

Recoge en su obra "Vivir del aire" (Planeta) un arrollador testimonio sobre la inseguridad, el miedo y la presión que suponen los trastornos alimenticios

Beneficios psicológicos del deporte

Olatz Rodríguez:
"Mi familia ha sido un pilar fundamental siempre".

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«Cuando llegué al hospital, incapaz de andar por mi propio pie, y me dijeron que debían ingresarme…, entonces supe que aquello se me había ido de las manos». Esta es la reveladora frase que la editorial Planeta destaca en la sinopsis de la obra de Olatz Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife, 2003), una gimnasta española que se retiró de la competición profesional en 2020, tras ser hospitalizada debido a la anorexia.

Vivir del aire es una desgarradora historia. La gimnasta invita a la lectura de las 256 páginas con una nota que dice: «Antes de iniciar la lectura, me gustaría que tuvieras en cuenta algunas cosas que siento la necesidad de recalcar. A pesar de lo que pueda parecer, no pretendo ser el centro de atención en este relato, ni que trate sobre mi persona, ni que se convierta únicamente en mi historia. Espero que el centro sea la experiencia en sí misma, una vivencia que, más allá de las circunstancias individuales, pertenece a muchas -y, aunque en menor medida, también muchos- jóvenes e incluso adultos que, normalmente en silencio, sufrimos trastornos de la conducta alimentaria de forma continuada, sin saber muy bien cómo actuar o cómo hacer ver a los demás lo que está ocurriendo».

OKSalud entrevista, el día de la presentación de su obra en Madrid, este martes, 8 de marzo, a esta mujer cargada de valores, Olatz Rodríguez, dos años después de haberse retirado de la competición profesional a los 17 años de edad por sufrir anorexia nerviosa restrictiva.

PREGUNTA.- Olatz, formaba usted parte de la selección española de gimnasia rítmica individual y fue finalista en el Campeonato de Europa júnior en 2018. En 2020 se retiró tras leer en Google «Acude a tu médico». Relate ese momento.

RESPUESTA.- En primer lugar, agradeceros el hecho de que nos hayáis brindado la oportunidad de compartir historias en las que la salud mental es protagonista… y sí, hablo en plural, dado que, independientemente de quién haya sido el autor/historia, es una realidad que nos involucra a todos.

Respecto a la pregunta planteada, me gustaría recalcar que realmente esa búsqueda fue realizada antes del ingreso, es decir en diciembre de 2018. La decisión que me llevó a comunicar el abandono de mi pasión, la rítmica, fue tomada durante el mes de enero de 2020. Recuerdo aquellos días con angustia debido a que hoy me doy cuenta de que quizá no estaba en el mejor momento para tomar decisiones, pero necesitaba hacerlo, me encontraba encarcelada en un sentimiento de angustia e irrealidad.

P.- ¿Cómo fue su infancia hasta llegar a la competición?

R.- Recuerdo la etapa que concierne a la infancia muy feliz, e inocente. Los paseos que dábamos en familia buscando cultura, con mi madre siempre como guía -es increíble todo lo que conoce…-, las «peleillas» entre hermanos, la hora de ir al colegio, las tardes con la abuelita Pilar -persona de la que tanto he aprendido-, el momento en el que una nueva integrante llegó a la familia, nuestra hermanita Cristina -mi ejemplo a seguir, la quiero muuuuucho-. Me siento muy afortunada, porque siempre he tenido un lugar donde comer, donde dormir, he tenido capacidad para andar y reír.

Esa inocencia poquito a poco fue perdiéndose a medida que la ‘supuesta’ realidad se ‘desnudaba’; las preocupaciones comenzaron a invadirme -sobre los 11 años- y el mundo dejó de ser lo que siempre había pensado que era, viéndome obligada a asumirlo con cierta resignación.

P.- Fue portada de muchos telediarios, informativos de radio y medios on y offline a sus 17 años, momento de su retirada del deporte ¿Por qué decide ahora contar su verdad en este libro?

R.- El objetivo principal de este relato es el intento de ayudar a toda aquella persona que pueda haber detrás, especialmente a todas y todos aquellos que se encuentran sumergidos en un Trastorno de la salud mental, como pueden ser, entre muchos otros, los TCA. Y este es mi único y mayor deseo, ¡ayudar!… o al menos intentarlo, como lo hicieron aquellas personas que publican sus testimonios, en los cuales, durante el ingreso en el hospital en mi estado más crítico a nivel físico de la enfermedad: anorexia nerviosa restrictiva, me refugiaba buscando sentirme comprendida.

P.- «Nunca me vi gorda, nunca vomité». La anorexia es más que esto…. ¡tener miedo a la comida! ¡comer peor que morir!…

R.- Otro de los objetivos es precisamente este, hacer entender a la sociedad (entre la que me incluiría si no hubiera padecido esta enfermedad) que los TCA y cualquier trastorno, son mucho más de lo que parecen ser, ya que cada individuo lo experimentará de modos diferentes, todos ellos igual de válidos, en función de múltiples variables y circunstancias. En numerosas ocasiones es muy complejo definir cuestiones como esta, y solo son un apoyo para el profesional en el que basar su método terapeútico.

En mi caso, acudí a la comida, concretamente a la restricción como método de evasión, no precisamente buscando un cuerpo en concreto, sino, más bien tratando de paliar una serie de sentimientos ante los cuales no poseía la capacidad ni de las herramientas para poder hacerles frente de un modo menos dañino (no solo para mí, también para todos mis familiares…papá, mamá, hermanitos, abuelitas, lo siento, trabajaré para que no vuelva a ocurrir). De hecho nunca me preocupé de manera excesiva por mi apariencia, ni por la del resto. Me abrigo para protegerme, me ducho para asearme, como para nutrirme, ¿Qué otros objetivos cabría mencionar?

P.- Su caso se puede relacionar como un proceso de sumisión ante la exigencia del deporte?

R.- Con los ojos de hoy, creo que independientemente del deporte y la exigencia que éste conllevaba -como cualquier otra circunstancia ante la cual pueda enfrentarme el día de mañana-, habría desarrollado quizá algún tipo de trastorno debido a mi personalidad y mi forma de ‘entender’ la realidad -aún no lo he conseguido, pero quizá tampoco deba de hacerlo, ó ¿sí?-. El deporte de alto nivel me ha brindado numerosas experiencias y herramientas que a día de hoy me ayudan.

P.- ¿Qué tratamiento sigue en la actualidad?

R.- Recientemente fui diagnosticada con depresión, he comenzado con un tratamiento farmacológico que me está ayudando significativamente (recalcar que me siento muy afortunada y agradecida de poder tener a nuestro alcance la sanidad pública). Por otra parte, acudo a terapia psicológica frecuentemente, lo cual es esencial para una fructífera recuperación, pero por desgracia, no está al alcance de todos… Además continúo de la mano de ginecólogos, endocrinos, enfermeros y nutricionistas (todos ellos de la seguridad social).

P.- ¿Qué papel ha jugado su familia en estos años?

R.- Mi familia ha sido un pilar fundamental siempre. Me siento eternamente agradecida por todo lo que hacen por nosotros; somos 4 hermanos en total. En ocasiones la situación es muy compleja de afrontar, y de entender, aún así, creo que poniéndome en su situación no podría haberlo hecho mejor. Desde el primer momento estuvieron a mi lado, nuestro pobre papaíto que tanto sufre cuando nos ve mal…lo pasó muy mal, mis hermanos…, mi madre que hace todo lo posible por entenderme y lo consigue (me atrevería a decir que es la única persona que lo hace), mis abuelitas… Aprovechar, si algún familiar está leyendo esto para daros las ¡gracias de corazón! por todo.

Recalcar que en ocasiones durante el relato se pueden malinterpretar ciertos fragmentos y dar lugar a confusión respecto a mi ambiente familiar, el cual se basa en el sarcasmo y la ironía, sobre todo por parte de mi hermano y mi padre, quiénes se expresan de ese modo como una forma de jugar/picar a las personas cercanas cariñosamente, en mi caso, debido a que me cuesta, mucho, comprender todo aquello que abarcan: las bromas, la ironía, el mundo del sarcasmo…, y es por ello que siempre acababa tomándolas como algo personal, cuando no era precisamente así. De todas formas, trataré de llevar a cabo una serie de proyectos en mis redes sociales que tendrán la finalidad de aclararlos en caso de que sea necesario.

P.- ¿Es feliz ahora?

R.- Es una pregunta muy compleja de responder, a día de hoy me pregunto si la felicidad en sí misma y como la intentamos entender existe, y si existiera, ¿no crees que su eterna búsqueda nos aleja?

P.- ¿Qué falta en España para mejorar en torno a la enfermedad?

R.- Partiendo de la base de que apenas poseo formación y conocimiento de cuestiones legislativas/gubernamentales, quizá una mayor concienciación a nivel social y educativo, incrementar la inversión en sanidad pública, etc. Pero sobre todo, respeto, empatía, solidaridad.

P.- ¿Qué le diría a una joven (o un joven aunque hay menos casos) con anorexia?

R.- Por favor pide ayuda, es complejo dar el paso, pero te aseguro que merecerá la pena -en este caso el esfuerzo-. Serás capaz de vencer esta enfermedad, de ella obtendrás numerosos aprendizajes que de ningún otro modo podrías haber obtenido. Gracias por acercarte a leer mensajes y testimonios, pronto, incluso desde ahora, cuando quieras, tú también podrás escribir el tuyo y tratar de ayudar a los demás, con la condición de que antes, te ayudes a tí mismo, ¡por fi! También recalcar que siempre que lo necesiten pueden acudir a mis redes sociales, o a muchas otras que también se disponen a ayudar, aunque sea a través de una pantalla.

P.- ¿Y a las autoridades sanitarias?

R.- Creo que ellos son conscientes de lo que ocurre, por lo que no tengo nada que añadir.

P.- Actualmente está concentrada en sus estudios en Madrid. ¿Qué estudia? ¿En qué o cómo le gustaría desarrollarse profesionalmente?

R.- Así es, actualmente me encuentro estudiando, o al menos intentándolo, el grado de medicina en la Universidad Complutense de Madrid. Me está encantando, sobre todo resultando muy curioso, me siento una vez más, muy afortunada y agradecida de poder estudiar algo que me gusta. A día de hoy no sé a qué me gustaría dedicarme a nivel profesional sanitario, pero estoy casi convencida de que todo lo que me pueda deparar el futuro irá de la mano de mi único objetivo vital: «intentar ayudar».

P.- Critica que Istagram censure cuestiones relacionadas con el Covid-19 y las vacunas y no cuestiones en torno a la anorexia y demás Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA). ¿En qué medida es perniciosa esta plataforma sobre la materia que nos ocupa?

R.- Actualmente, creo recordar que, afortunadamente, han instaurado una nueva opción que sí permite a los usuarios denunciar cuestiones que inciten o puedan promover el desarrollo de este tipo de trastornos. Las redes sociales pueden ser una gran herramienta siempre y cuando se trate con delicadeza y cierta inteligencia a la hora de consumir contenido, así como, siempre que el algoritmo te permita disfrutar del mismo (jeje). Un ejemplo claro podrían ser perfiles como el de la gran poeta Elvira Sastre, cuentas como @miananutri @croquetamente , etc.

P.- «Aún tengo todo muy reciente y sigo sin ser capaz de entender por completo lo que pasó. Por eso escribo este libro: para desentrañar uno a uno los años, las decisiones, las personas que me han llevado hasta aquí». ¿A quién quiere perdonar, Olatz?

R.- Creo que no tengo a nadie a quien perdonar ya que nadie ha cometido ningún error intencionado, cada uno de nosotros (creo pensar) actuamos con buena voluntad, en ocasiones nos equivocamos, ocasiones que al mismo tiempo nos brindan aprendizajes para no volver a hacerlo. La búsqueda de supuestos culpables una vez se inicia termina en el propio sujeto que la ha emprendido, porque si de verdad lo que uno quiere es llegar a una solución, la única opción creo que es optar por el camino del diálogo y la sinceridad basados en el respeto mutuo, si alguna de las partes no está por la labor, bajo mi punto de vista la mejor opción es dejar marchar, todo lo que estaba de tu mano se ha intentado, es momento de irse.

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