Mónica García presume de 90 refuerzos en Ceuta y los médicos cuestionan la cifra: «No llegan ni a 4»
CESM-Ceuta considera igualmente incomprensible que la ministra haya tardado aproximadamente tres años desde su nombramiento en visitar Ceuta

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La ministra de Sanidad, Mónica García, reivindicó ante el Congreso este jueves el refuerzo de la asistencia sanitaria en Ceuta y puso sobre la mesa la incorporación de 90 profesionales para afrontar la presión asistencial. Sin embargo, el Sindicato Médico de Ceuta (CESM-Ceuta) cuestiona que esa cifra pueda presentarse como un refuerzo de la capacidad médica cuando, según denuncia, han sido uno o cuatro como máximo, los profesionales médicos añadidos a los centro de salud. El sindicato contrapone así el balance ofrecido por la ministra con la situación que, según los facultativos, se vive en primera línea de Urgencias, donde reclaman más médicos para hacer frente al incremento de la demanda.
También consideran profundamente decepcionante la comparecencia de la ministra de Sanidad, Mónica García, especialmente por su empeño en negar una realidad asistencial que, según los profesionales y ciudadanos de Ceuta, se ha hecho evidente durante las últimas semanas.
Decir que «la sanidad nunca ha colapsado» no convierte automáticamente una situación extraordinaria en una situación normal. CESM-Ceuta sostiene que los hechos muestran una presión asistencial muy elevada: Urgencias ha afrontado el periodo vacacional, la Operación Paso del Estrecho y la actual presión migratoria con una dotación médica que el sindicato considera insuficiente y sin un refuerzo médico acorde con el incremento de la demanda.
Si, como afirma la ministra, no existe una situación excepcional, CESM-Ceuta cuestiona que la Gerencia haya tenido que solicitar médicos voluntarios para realizar guardias en Urgencias. Los médicos consideran que esta circunstancia contradice el relato de normalidad trasladado por la titular de Sanidad desde el Congreso.
También critica que la ministra haya presentado la incorporación de 90 profesionales como un refuerzo de la asistencia sin precisar que ninguno de ellos es médico. Para CESM-Ceuta, la cifra no puede utilizarse para ocultar la necesidad específica de facultativos en un servicio sometido a una presión extraordinaria.
Los médicos señalan además que ha sido necesario abrir el área de Catástrofes de Urgencias y habilitar un ala hospitalaria que habitualmente permanece cerrada, llegando a aumentar el número de camas disponibles mientras el centro afrontaba la situación con una dotación de personal que el sindicato considera insuficiente.
La ministra puede discutir si técnicamente debe hablarse de «colapso», «emergencia asistencial» o «sobrecarga», pero los profesionales consideran que la terminología no cambia los hechos: cuando un hospital necesita activar espacios y recursos extraordinarios para mantener la asistencia, difícilmente puede presentarse la situación como completamente normal.
«La ministra puede negar las palabras, pero no puede negar los hechos».
CESM-Ceuta recuerda que tanto el Colegio de Médicos como el Colegio de Enfermería han advertido públicamente de la gravedad de la situación. El sindicato reclama a Mónica García que escuche directamente a quienes trabajan cada día en los servicios sanitarios de Ceuta en lugar de construir, a su juicio, un relato desde Madrid que no se corresponde con la realidad que describen los profesionales.
Respecto a las enfermedades infecciosas, CESM-Ceuta reclama rigor científico y sanitario, sin prejuicios ni alarmismos. El sindicato considera poco comprensible que la ministra centre buena parte de su intervención en negar determinados riesgos cuando, según los propios datos aportados por el Ministerio, se han detectado casos de tuberculosis, varicela, sarna y procesos gastrointestinales, además de haberse planteado una campaña extraordinaria de vacunación para población migrante.
CESM-Ceuta no cuestiona que estas patologías puedan existir también en España. Lo que exige es que se reconozca, sostiene, la dimensión extraordinaria de la situación sanitaria que afronta Ceuta y que se proporcionen los recursos necesarios para atenderla.
Tres años sin pisar Ceuta y una visita que llega tarde
CESM-Ceuta considera igualmente incomprensible que la ministra haya tardado aproximadamente tres años desde su nombramiento en visitar Ceuta y que lo haya hecho semanas después del inicio de la crisis sanitaria, cuando los profesionales llevaban tiempo reclamando atención y recursos.
El sindicato considera especialmente preocupante que algunos médicos que pretendían trasladarle directamente la situación de Urgencias no pudieran hacerlo a su salida de la Delegación del Gobierno, según los hechos denunciados por la organización.
Los médicos de Ceuta, sostiene CESM-Ceuta, no necesitan que la ministra les explique cuál es su realidad, sino que los escuche. El sindicato rechaza asimismo cualquier insinuación que pueda presentar a los ceutíes como una sociedad xenófoba y reivindica el trabajo de los profesionales sanitarios que atienden a cualquier persona que necesita asistencia, con independencia de su origen o situación.
«CESM-Ceuta no permitirá amenazas contra los profesionales».
El Sindicato Médico considera especialmente grave que, mientras desde el Ministerio se habla de derechos, convivencia y respeto, profesionales sanitarios de Ceuta hayan denunciado presiones y amenazas relacionadas con su decisión de informar a los medios de comunicación sobre la situación asistencial.
CESM-Ceuta recuerda que los médicos tienen derecho a ejercer su libertad de expresión y a denunciar las deficiencias que puedan afectar a la asistencia sanitaria y a la seguridad de pacientes y profesionales. «Lo que debería preocupar al Ministerio no es que los médicos hablen. Lo que debería preocuparle es que tengan motivos para hacerlo», sostiene el sindicato.
Por todo ello, CESM-Ceuta exige a la ministra de Sanidad que abandone, a su juicio, la estrategia de negar los problemas y acuda a Ceuta con regularidad para escuchar directamente a los profesionales, conocer las condiciones en las que están trabajando y comprometer los recursos necesarios.
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