Salud

Un estudio indica que las partículas fecales permanecen suspendidas en el aire durante 20 segundos después de tirar de la cadena

Partículas fecales suspendida en el aire
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Tirar de la cadena es un gesto cotidiano que todos realizamos en el baño. Sin embargo, aunque parece completamente inofensivo, esconde un fenómeno sorprendente: el agua y el aire se mezclan con suficiente intensidad como para expulsar diminutas partículas fuera del inodoro. Algunas de ellas pueden contener microorganismos y permanecer suspendidas en el ambiente durante varios segundos.

Una revisión publicada en Science of the Total Environment por investigadores de la Universidad Flinders y la Universidad de Adelaida, en Australia, ha analizado este fenómeno. El equipo, liderado por la doctoranda Lira Adiyani y la microbióloga ambiental Harriet Whiley, recopiló 22 estudios sobre los aerosoles que se generan al tirar de la cadena, y algunos detectaron aerosoles a la altura de respiración de una persona adulta que pueden permanecer suspendidos en el aire durante al menos 20 segundos.

El peligro de las partículas fecales en el baño

El estudio, publicado en Science of the Total Environment, realizó una revisión sistemática de las investigaciones existentes sobre los aerosoles y bioaerosoles que se generan al tirar de la cadena. Los investigadores analizaron también los distintos factores que pueden determinar tanto la cantidad de partículas liberadas como la forma en que éstas se dispersan en el ambiente.

La autora principal del trabajo, Lira Adiyani, doctoranda de la Universidad Flinders, señala que los resultados ponen de manifiesto la posibilidad de exposición a microorganismos patógenos presentes en los aerosoles que se generan durante la descarga. «Al tirar de la cadena del inodoro se crea turbulencia que puede liberar aerosoles al aire circundante. Algunos estudios detectaron estos aerosoles a la altura de la respiración de un adulto, lo que indica una posible vía de exposición por inhalación», afirma.

Una de las conclusiones más interesantes del estudio es que, cuando aumenta la cantidad de microorganismos presentes en el agua del inodoro, también lo hace la concentración de partículas biológicas liberadas durante la descarga. Asimismo, los investigadores observaron asimismo que las concentraciones más altas de bioaerosoles se localizan en el asiento. Estos resultados ponen de relieve la importancia de la limpieza, no sólo de la taza, sino también de las distintas superficies situadas a su alrededor.

«Después de aproximadamente tres horas de pruebas que involucraron más de 100 descargas, encontramos un aumento sustancial en los niveles de aerosol medidos en el ambiente con el número total de gotas generadas en cada prueba de descarga hasta decenas de miles», comenta Siddhartha Verma, profesor de ingeniería mecánica de la Florida Atlantic University.

Los aerosoles llegaron a elevarse hasta 109 centímetros por encima de los inodoros y hasta 69 centímetros en el caso de los urinarios. Además, algunas de estas partículas podían permanecer suspendidas en el aire durante hasta 20 segundos, un resultado que coincide con las observaciones realizadas en estudios anteriores. Los investigadores también observaron cómo las partículas de entre 0,3 y 0,5 micrómetros aumentaron un 69,5%, mientras que las de 0,5 a 1 micrómetro lo hicieron un 209%. En el caso de las partículas de entre 1 y 3 micrómetros, el incremento alcanzó el 50%.

¿Es suficiente con bajar la tapa antes de tirar de la cadena para resolver el problema? La respuesta, según la evidencia recopilada, es que no del todo. Si bien la tapa bajada puede cambiar el recorrido de las partículas, no consigue bloquearlas por completo. En determinadas condiciones, los aerosoles pueden encontrar una salida por los huecos situados entre la tapa y el asiento y desplazarse hacia otras zonas del baño. Aun así, es recomendable bajar la tapa para reducir la cantidad de partículas que ascienden directamente hacia las vías respiratorias.

«Según la evidencia disponible, recomendaría cerrar la tapa del inodoro antes de tirar de la cadena, si hay una tapa disponible, como medida de precaución para minimizar la posible exposición por inhalación, si bien reconozco que esto no impide por completo la salida de aerosoles», afirma la Sra. Adiyani.

La ventilación es otro factor al que se debe prestar especial atención. Aunque los estudios revisados no encontraron una relación suficientemente clara entre la ventilación y la cantidad de aerosoles generados, las corrientes de aire pueden influir en su desplazamiento y dispersión. Por eso, conviene mantener una ventilación adecuada continúa siendo una medida útil para mejorar la calidad del aire en espacios cerrados.

Turbulencia

La turbulencia desempeña un papel fundamental. Cuando se tira de la cadena, el agua entra a gran velocidad, golpea las paredes de porcelana del inodoro y se mezcla con el aire. Esta agitación rompe la superficie del agua en numerosas partículas y genera una columna de pequeñas gotas, conocida por los físicos como pluma.

Hace unos años, ingenieros de la Universidad de Colorado en Boulder consiguieron visualizar este proceso mediante láseres y cámaras instalados en un baño público equipado con un inodoro de fluxómetro, el modelo sin tapa común en numerosos baños de Estados Unidos. Sus mediciones registraron un flujo superior a 2 metros por segundo, capaz de elevar los aerosoles hasta 1,5 metros en menos de 10 segundos.

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