Naturaleza

En 1900 recibió una misión que parecía imposible: más de un siglo después, su obra es un bosque de 800 hectáreas junto al Mediterráneo

Bosque junto al Mediterráneo
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

En Guardamar del Segura (Alicante), la brisa marina y los temporales de levante favorecen la acumulación de arena procedente de las playas cercanas. Para proteger las dunas y frenar su avance, se aprobó hace más de un siglo, concretamente el 2 de diciembre de 1897, un proyecto pionero de Defensa y Repoblación de las Dunas de Guardamar del Segura que acabó siendo todo un éxito. Durante cuadro décadas, el Parque Alfonso XIII llegó a albergar unos 600.000 árboles plantados durante cuatro décadas, creando un entorno natural de gran valor ecológico, turístico y cultural.

Desde 1904, este espacio acoge cada año la Fiesta del Árbol, en la que se realizan nuevas plantaciones que se incorporan a las existentes. A comienzos del siglo XX, los niños participaban plantando árboles y cantando junto a los maestros de sus escuelas. Hoy, cada 31 de enero, se sigue celebrando esta tradición, que mantiene intacto buena parte de su espíritu original.

Dunas y la Pinada de Guardamar del Segura

«Las Dunas y la Pinada de Guardamar del Segura forman uno de los entornos naturales más representativos de la Costa Blanca. Declaradas Lugar de Interés Comunitario (LIC), suman 800 hectáreas de pinos, palmeras y eucaliptos que frenaron el avance de la arena y dieron vida al actual Guardamar. Este espacio combina naturaleza, arqueología y cultura, con rutas señalizadas, playas extensas y yacimientos que revelan más de dos mil años de historia.

Lo que en 1900 era un mar de dunas móviles que avanzaban hasta ocho metros al año, hoy es un bosque mediterráneo consolidado, donde se puede pasear en bicicleta, recorrer senderos, contemplar restos fenicios o simplemente descansar junto al Mediterráneo», detalla la web de Turismo de Guardamar del Segura.

Francisco Mira i Botella (Aspe, Alicante, 1863) fue el ingeniero de montes responsable de dirigir las labores de repoblación forestal. Era una zona que históricamente había contado con un denso pinar, pero que fue talado durante el siglo XVIII para obtener madera destinada a la construcción de barcos de guerra.

Sin embargo, la desertificación dificultaba la fijación de los sedimentos del río Segura y la arena procedente del mar, empujada por los vientos de levante, comenzó a acumularse formando dunas que, en 1896, ya habían invadido la zona norte de la localidad, poniendo en peligro viviendas y terrenos de cultivo. Esto obligó a la aprobación con carácter urgente la Real Orden del Proyecto de Defensa y Repoblación de las Dunas de Guardamar, y Mira i Botella, formado en la Escuela de Ingenieros de Montes de El Escorial (Madrid), recibió el encargo de poner en marcha una de las actuaciones de restauración forestal más ambiciosas de la época.

Para estabilizar las dunas, el inspector general de Montes recurrió al sistema desarrollado por Nicolas Brémontier, inspector general de Caminos y Puentes. El método consistía en instalar una sólida empalizada formada por estacas para impedir que la arena se desplazara. Estas estructuras tenían alrededor de un metro y medio de altura, dejaban entre sí una separación de dos o tres centímetros y se colocaban a unos 70 metros de la orilla. Una vez controlado este frente artificial, se estabilizaba el talud interior mediante la plantación de distintas especies, entre ellas piteras, palmeras datileras y eucaliptos.

En total, se plantaron 600.000 pinos, 40.000 palmeras y 5.000 eucaliptos, entre otros, sobre una superficie de 846 hectáreas. «Con estos trabajos queda detenida en la playa toda la arena que el mar arroja. La fijación de las dunas es tan completa que, aún en los días de levante fuerte, se cruza por ella sin que se note el movimiento de las arenas. Hemos evitado que el pueblo de Guardamar, de 3.000 habitantes, desaparezca sepultado junto con los terrenos de su fértil huerta», afirmó Mira y Botella.

Para su visita, las Dunas de Guardamar tienen varios accesos. La entrada principal se encuentra frente al Parque Reina Sofía, en la calle del Ingeniero Mira. También es posible acceder por la avenida Pinos, la calle de Colón y la calle de las Dunas. Además, varias pasarelas de madera permiten llegar directamente hasta la playa de Los Viveros, y una de ellas está adaptada para personas con movilidad reducida.

Yacimientos arqueológicos

Las Dunas de Guardamar conservan dos yacimientos arqueológicos: la antigua ciudad portuaria fenicia de La Fonteta (siglos VIII-VI a.C.) y la Rábita Califal (siglos X-XI d.C.). Éste último está considerado uno de los conjuntos históricos y religiosos de época islámica más relevantes que se conservan en España. Ambos enclaves están separados por casi 2.000 años de historia y por una gruesa capa de arena, pero comparten una gran importancia histórica y cultural.

Fiesta del Árbol

El Día del Árbol en Guardamar del Segura, que se celebra alrededor del 31 de enero, ofrece a vecinos y visitantes la oportunidad de disfrutar en familia o con amigos mientras participan en diferentes actividades ambientales y comunitarias. La iniciativa combina ocio, educación y sensibilización, con propuestas que permiten pasar un buen rato al aire libre y, al mismo tiempo, recordar la importancia de plantar árboles y preservar el entorno natural del municipio. El programa se desarrolla durante dos jornadas, con actividades adaptadas a distintos públicos, pero todas ellas comparten un mismo propósito: disfrutar de la naturaleza y fortalecer el vínculo con el entorno natural.

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