Dormir menos a costa de ganar músculo: éstos son los suplementos que pueden alterar la calidad del sueño
Dra. Vidorreta: "La ciencia nos demuestra que el cerebro se cuida con hábitos, no con modas"

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Tomar una cucharada de suplemento preentrenamiento puede parecer un impulso rápido de energía, especialmente para adolescentes y jóvenes que equilibran estudios, trabajo y ejercicio. Sin embargo, un reciente estudio canadiense sobre el comportamiento juvenil advierte que este atajo energético tiene un costo: reduce significativamente las horas de sueño.
La investigación, realizada en participantes de 16 a 30 años, encontró que quienes consumieron suplementos preentrenamiento —como Bang!, Jack3D o C4— en el último año tenían más del doble de probabilidades de dormir cinco horas o menos por noche en comparación con quienes no los usaban. Esto contrasta con las 7-10 horas recomendadas para este grupo de edad y se considera un patrón de sueño arriesgado si se mantiene de forma habitual.
El problema radica en los estimulantes. «Estos suplementos contienen altas dosis de cafeína y otros ingredientes energizantes, y se han popularizado entre jóvenes que buscan mejorar su rendimiento deportivo», explica Kyle T. Ganson, profesor adjunto en la Facultad de Trabajo Social Factor-Inwentash de la Universidad de Toronto. «Nuestro estudio muestra que, aunque aumentan temporalmente la energía, también pueden afectar gravemente el descanso, con consecuencias para la salud y el bienestar».
Los niveles de cafeína en estos productos pueden oscilar entre 90 y más de 350 mg por dosis, superando ampliamente los contenidos en una lata de refresco (35 mg) o una taza de café (aprox. 100 mg). Los investigadores señalan que este exceso puede interferir con el sueño, un elemento fundamental para el desarrollo físico, la salud mental y el rendimiento académico de los jóvenes.
Ni suplementos ni ejercicios milagrosos
La especialista en neurología del Hospital Quirónsalud San José, Lucía Vidorreta, ha advertido de que cuidar el cerebro no depende de suplementos ni de ejercicios milagrosos, sino de hábitos diarios como dormir bien, mantener una alimentación equilibrada y estimular la mente.
«La ciencia nos demuestra que el cerebro se cuida con hábitos, no con modas, que pequeños cambios sostenidos en el tiempo tienen gran impacto y que nunca es tarde para empezar a cuidar tu cerebro. El cerebro cambia durante toda la vida, y eso es una buena noticia. Unos hábitos saludables, estimulación cognitiva y revisiones preventivas con Neurología, ayudan a preservarlo», ha destacado Vidorreta.
En este contexto, la especialista ha enumerado los principales cuidados que ayudan a preservar la función cognitiva: dormir bien, realizar ejercicio físico de forma habitual, aprender cosas nuevas, interaccionar socialmente o cuidar la alimentación son hábitos saludables para el cerebro validados por la ciencia.
Así, ha profundizado que dormir bien es esencial para la salud cerebral, ya que durante el sueño se consolidan recuerdos, se eliminan desechos metabólicos y se regula la función emocional. «Hay estudios que concluyen que dormir poco y mal de forma crónica se asocia a peor memoria y mayor riesgo neurológico», ha apuntado Vidorreta.
Igualmente, la actividad física regular mejora el flujo sanguíneo cerebral, estimula la neurogénesis y reduce el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. «Estudios poblacionales demuestran que el ejercicio es uno de los factores neuroprotectores más potentes conocidos. De hecho, caminar a buen ritmo ya aporta beneficios», ha subrayado la experta.
La neuróloga también recomienda la estimulación cognitiva, debido a que aprender cosas nuevas mantiene el cerebro activo. Así, señala que el cerebro se fortalece con el aprendizaje desafiante, como idiomas, música, nuevas habilidades o cambios de rutina.
Las relaciones sociales también protegen el cerebro. En este sentido, la interacción social activa múltiples redes cerebrales y reduce el estrés. La soledad, en cambio, se asocia a mayor riesgo de deterioro cognitivo, según algunos estudios.
Por su parte, la experta indica que la alimentación es importante, sin embargo, ha advertido de que no existen alimentos mágicos: «Pero sí patrones saludables, como una dieta variada, con abundantes frutas, verduras y pescados, evitando ultraprocesados y dulce en exceso. Los suplementos solo son útiles si hay déficits demostrados».
«La ciencia no respalda la ingesta de pastillas ‘para la memoria’ sin indicación médica, la práctica de juegos aislados sin cambios de estilo de vida o la adopción de soluciones rápidas sin constancia», ha finalizado la experta.