OkSalud
Viajes

Di adiós al problema que todos tenemos cuando vamos de viaje con este sencillo truco

No importa si estás planeando una escapada de fin de semana a casa de un familiar o si piensas volar al otro lado del mundo. Muchas personas, en esas situaciones, sufren del llamado «estreñimiento del viajero». Es decir, la dificultad para ir al baño cuando están lejos de los espacios que frecuentan. Di adiós al problema que todos tenemos cuando vamos de viaje con este sencillo truco.

Lo curioso es que es la misma rutina de la que quieres escapar por unos días la que posibilita que tu tránsito sea regular. Cuando la abandonas, y más si tienes estrés o ansiedad, el cuerpo padece de los cambios y los manifiesta con estos síntomas.

Adiós al problema que todos tenemos cuando vamos de viaje

Un sistema complejo y vulnerable

El aparato digestivo es tan complejo en su funcionamiento como vulnerable a los varios factores externos que pueden condicionarlo. Uno de ellos es una modificación en la rutina. Al viajar, es probable que durante al menos un par de días te cueste acostumbrarte a esa nueva realidad. Y en los viajes largos pueden pasar dos o tres semanas de situaciones cambiantes en cuanto a comodidades.

Una mínima modificación en lo que bebes o comes puede afectar todo tu tránsito intestinal. Si pruebas bebidas o alimentos diferentes a los que consumes normalmente, las posibilidades de que este proceso se vuelva menos fluido son muy elevadas.

En declaraciones al portal de Cleveland Clinic, la cirujana colorrectal Sarah Vogler explica que incluso cambiar el baño que utilizas por uno que no sea el tuyo puede causar inconvenientes. Todo está relacionado con la rutina y el ritmo circadiano, si bien es verdad que muchas personas lo pasan peor que otras cuando salen de vacaciones. Si eres de las primeras, querrás conocer algunos trucos.

¿Cómo evitar el estreñimiento en un viaje?

Lo primero es intentar alterar la rutina lo menos posible. No siempre será fácil, pero puedes empezar por conducir o volar de día. Cuando conduces o vuelas de noche, estás provocando la primera gran modificación a tu rutina. Si puedes, hazlo en horario diurno.

Por otro lado, asegúrate de beber al menos dos litros de agua al día. Los líquidos, en especial el agua, son reguladores naturales dentro del organismo. Tu metabolismo funcionará mejor en la medida en que cumplas con las recomendaciones alimentarias.

Finalmente, y más allá de que son tus días de relax, procura beber poco alcohol y reducir al mínimo el café. La cafeína, junto con las bebidas alcohólicas, tienden a afectar el sistema digestivo. Si sigues los consejos, no deberías tener demasiados problemas.