Los tres Reyes Magos eran… cuatro
Después de morir mi padre, ¡aquel gran hombre de mi vida!, en uno de los cajones de la mesa de su despacho encontré algo que me emocionó profundamente, como todo lo suyo: las cartas que yo había escrito a los Reyes Magos durante los años de mi infancia. Hoy sigo escribiéndolas porque todavía creo en ellos. Además, si no lo hago, no recibo regalo alguno, en este caso de la reina maga de mi casa.
Estos días quiero rendir homenaje en esta columna a los Reyes Magos que acudieron, desde Oriente, para adorar al Niño Dios y entregarle los regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra, y que aparecen por vez primera en el Evangelio de San Mateo, pero sin precisar sus nombres. Ni tampoco que sólo fueran tres. El evangelio no se refiere a ellos como «Reyes» sino como «Magos». Los nombres Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen por primera vez en el conocido mosaico de San Apolinar el Nuevo (Rávena) en el siglo VI, en el que se distinguen a los tres magos ataviados al modo persa con sus nombres. Pero aun tendrían que pasar varios, hasta finales del siglo XV, para que los tres reyes aparecieran representando las tres razas conocidas hasta la Edad Media: Melchor a los europeos, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos.
Artabán: el otro Rey Mago
Pero históricamente, una leyenda afirmaba que en realidad los tres reyes o magos que acudieron a Belén fueron cuatro. Este cuarto se llamaba Artabán. Se trataba de un anacoreta que vivía en una cueva del monte Ushita que ya entonces descifraba los oráculos del profeta Zoroastro, quien anunciaba la llegada a la Tierra de un importante Salvador.
Conocedores de las profecías de Artabán, Melchor, Gaspar y Baltasar, fueron en su búsqueda. Éste, entusiasmado por la estrella que, según los Reyes Magos, le anunciaba también el nacimiento del Mesías, decidió unirse a ellos, eligiendo cuál sería su ofrenda. Si la de Melchor fue el oro, la de Gaspar el incienso y la de Baltasar la mirra, Artabán, por su parte, decidió llevar al Niño Dios, una triple: un diamante de Méroe, un trozo de jaspe de Chipre y un rubí de las Sirtes, que nunca pudo entregarle. Tras sufrir una serie de problemas en el camino, cuando llegó a Judea sus compañeros de viaje, Melchor, Gaspar y Baltasar, ya habían partido. Y aquí empezaría otra historia larga de contar…
Fue en 1896 cuando Henry van Dyke, escritor, clérigo, teólogo presbiteriano y ex embajador de los Estados Unidos en los Países Bajos, nacido en Filadelfia el 10 de noviembre de 1852 y fallecido el 10 de abril de 1933 en Princeton, quien escribió la historia de Artabán en un relato de Navidad titulado El otro Rey Mago.
León Tolstói, Franz Kafka, Nicolái Gógol y Anna Dostoyévskaya también investigaron sobre Artabán, el cuarto Rey Mago que nunca llego a Belén.
La Familia Real también celebra el día
Cada 6 de enero, las familias españolas se reúnen para celebrar una de las fiestas más queridas: el día de los Reyes Magos. Una tradición que no exime a la Familia Real española.
Primero, la participación en la Pascua Militar, una histórica ceremonia que se celebra en el Palacio Real. Hasta ahora y una vez cumplidas las obligaciones oficiales, Letizia mantenía una rutina personal que desconozco si ha variado: celebrar el día de Reyes en casa de su padre, Jesús Ortiz, en una urbanización privada con garita de seguridad en Pozuelo de Alarcón, al noroeste de Madrid, y a menos de 15 minutos en coche del Palacio de la Zarzuela, para recibir y entregar los regalos y compartir el roscón de Reyes Magos. En esta celebración también participa, lógicamente, Ana Togores, la segunda esposa, con quién Jesús se casó en 2004, después de separarse en 1999 de Paloma Rocasolano, madre de Letizia. También solía asistir a esta reunión familiar su hermana Telma, quien, en 2024, puso fin a su matrimonio con Robert Gavin tras seis años de relación y una hija en común. Jesús Ortiz, un hombre discreto que gusta ejercer como abuelo orgulloso, suele encargar los roscones para este día al obrador de la famosa Isabel Maestre. Y siempre sin nata y de un kilo. La última vez que el abuelo de Leonor y Sofía se dejó ver junto a la Familia Real fue en mayo de 2023 en una fotografía de Europa Press, cuando se personó a la graduación de su nieta Sofía y en la que ésta aparece dándole un beso en la mano a su abuelo.
Chsss…
Ahora me entero que la novedad de Felipe de pronunciar el discurso navideño de pie la hizo siguiendo la estela de su amigo Guillermo de los Países Bajos, quien ya adoptaba esta postura desde hace tiempo.
Este 5 de enero el Rey emérito Juan Carlos celebró su 88 cumpleaños expatriado en Abu Dabi. ¡Qué lejos están aquellos conciertos en el Real que le ofrecían con motivo del cumpleaños!
Se habla de que cuando se convoquen elecciones para la presidencia de los Estados Unidos, la nueva candidata tendrá nombre de mujer.
Enrique hizo a su padre, el gran Julio, abuelo de nuevo, el pasado 17 de diciembre, por cuarta vez.
Un abrigo violeta de lana que perteneció a Jackie Kennedy fue subastado recientemente en Nueva York por 50.000 dólares.
Gran preocupación y vergüenza en la Casa Real de Noruega a la espera de saber si el hijo mayor de la princesa heredera consorte irá a la cárcel acusado de… ¡¡¡32 delitos!!! sexuales, cuatro de ellos por violación.
Zelenski ese «presidente» en permanente y rentables periplos, salió de la cumbre el día de los Inocentes en Mar-a-Lago con Trump, dicen que llevando un monigote en la espalda. ¿Será cierto?
¡Un tanto ridículas tus declaraciones y sabes que te estimo, querida: «Hay pocos diseñadores en el mundo, quitando a Pierre Cardin, que hayan hecho mas cosas que yo». ¿Lo crees de verdad?
Temas:
- Familia Real
- Reyes Magos