Sánchez y la inmigración ilegal: el marrón que se lo coma Ayuso

Inmigración

El problema de la inmigración ilegal concierne a todos y su solución ha de ser a través de un plan integral pactado entre el Gobierno y las comunidades autónomas, porque no es repartiendo de forma casi clandestina a los inmigrantes por los distintos territorios -es lo que está haciendo el Ejecutivo de Pedro Sánchez- como se pone coto al asunto. La Comunidad de Madrid ha puesto el acento en un hecho de enorme gravedad: que el Gobierno está haciendo la vista gorda ante la evidencia de que no pocos inmigrantes irregulares falsean su edad para hacerse pasar por menores y ser tutelados de ese modo por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso.

Por decirlo más claro: el Ejecutivo no establece controles rigurosos para verificar los datos ofrecidos por quienes entran en España de forma ilegal y se limita a desperdigarlos por las distintas autonomías, con especial incidencia en Madrid, que se ha encontrado con la sorpresa de que un gran número de personas con edad superior a los 18 años se hace pasar por menores para ser tutelados en centros de acogida.

Es como si el Gobierno de Sánchez estuviera aplicando la vieja estrategia de que «el marrón se lo coma Ayuso». No sería nada extraño que, con tal de que la presidenta madrileña saliera perjudicara, el Ejecutivo haya ordenado hacer la vista gorda. Madrid es tierra de acogida y el Gobierno de Ayuso ha mostrado sentido y sensibilidad ante un problema que compete a todos. Por eso, urge una explicación por parte del Ejecutivo, que no puede, bajo ningún concepto, ponerse de canto ni abdicar de su responsabilidad. La política de lavarse las manos para que el caso le estalle a Madrid y a Ayuso es una indecencia política y moral. El colmo sería que Pedro Sánchez también tratara de instrumentalizar políticamente el problema de la inmigración dentro de su plan de acoso contra a la presidenta madrileña.

Lo último en Opinión

Últimas noticias