Los riesgos de soldar a troche y moche y de noche

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Presumía Óscar Puente de haber renovado la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla sin cortar el tráfico a los pasajeros gracias a que los trabajos de mantenimiento y de inspección se efectuaron por la noche, lo que en el argot se llama «Banda de Mantenimiento»: el espacio nocturno en el que no circulan trenes comerciales y se aprovecha para la renovación de los carriles. Pero a los sindicatos no les salen las cuentas y apuntan a una negligencia del Gobierno de Pedro Sánchez, a través de Adif, en la tragedia de Adamuz (Córdoba) del pasado 18 de enero, argumentando que si una soldadura de raíles -como la que presuntamente falló en este siniestro- requiere dos horas de trabajo nocturno como mínimo, no se pueden acortar los tiempos para hacer más soldaduras en la llamada «Banda de Mantenimiento».

Dicho de otro modo: en una Banda de Mantenimiento de cinco horas sólo se podrán hacer dos soldaduras, no siete, acortando los tiempos de calentamiento y enfriamiento o permitiendo el paso de circulaciones antes de tiempo. En definitiva, que ponen en duda que los trabajos realizados en horario nocturno hayan sido ejecutados con las necesarias garantías y sospechan que la cantidad -el número de soldaduras- se haya impuesto a la calidad de las mismas.

Traducido: que por mucho correr los trabajos se han llevado a cabo de aquella manera chapucera. Aquí lo que parece es que las soldaduras se han hecho a troche y moche y de noche, como si no hubiera mañana. Y el resultado, tristemente, ha sido el que ha sido.

Y es que el número de soldaduras en la red de alta velocidad del que presume el Gobierno ha sido tan elevado y realizado en horario nocturno que no hay noches tan largas para tantos trabajos realizados. Salvo que en lugar de ir sobre seguro se haya ido a toda prisa sin respetar los tiempos de calentamiento y enfriamiento que requiere una labor de esas características.

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