¿A qué juegan Vox y C’s?

¿A qué juegan Vox y C’s?

El Parlamento murciano ha servido como banco de pruebas de lo que puede pasar en la Asamblea de Madrid la próxima semana. La obcecación de Ciudadanos y VOX por mover al contrario de su posición de cerrazón ha provocado el primer susto. La región de Murcia no contará, por el momento, con un Gobierno de centroderecha liderado por el PP.

El partido de Pablo Casado se ha visto atrapado por la pelea de patio de colegio entre los de Albert Rivera y el partido de Santiago Abascal. El colmo del ‘barriobajerismo’ lo alcanzaron ambas formaciones con el intercambio de tuits con insultos y vídeo de Locomía incluido, culpándose mutuamente de una situación que ya toca revertir.

Unos porque no quieren firmar un documento –a todas luces asumible por la otra parte– y otros porque quieren salir en la foto para demostrar que no son flor de un día. El resultado no podía ser peor: dos comunidades tan importantes como Madrid y Murcia se asoman al precipicio de un Gobierno liderado por el PSOE y Podemos. Lo que faltaba.

Las carcajadas en La Moncloa ante esta ópera bufa se oyen ya en las antípodas. Pedro Sánchez sigue expectante cómo VOX y Ciudadanos se despellejan. El socialista, sabedor de que el tiempo corre a su favor y su posición actual le otorga, cada día que pasa, más papeletas para aumentar su representación en el Congreso en caso de que se atreva a convocar nuevas elecciones. Sánchez sabe perfectamente que un traspiés de Ciudadanos en esta guerra de pactos puede suponer arrebatar un buen pellizco de votantes naranjas para el PSOE. Y VOX también sabe que ceder en todo a cambio de nada les diluye como fuerza política, y eso beneficia al PP.

Rivera y  Abascal tienen que poner punto y final a esta locura. No sólo están en juego los gobiernos de dos autonomías, sino la credibilidad de ambos como líderes políticos como hombres de Estado. Los dos deben trabajar ya en serio para cerrar cuanto antes las investiduras de Isabel Díaz Ayuso y Fernando López Miras. Después, ya podrán centrar sus esfuerzos en minar la credibilidad de Sánchez, en destapar sus cesiones a Podemos, los proetarras de Bildu y los independentistas catalanes. Sus votantes lo agradecerán.

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