Lo último de Irene Montero recuerda mucho a la Sección Femenina de la Falange

«¿Has revisado ya que llevas todo lo que necesitas para celebrar la fiesta del consentimiento?» De este modo empieza la campaña del Ministerio de Igualdad de Irene Montero, una iniciativa orientada a «dar permiso» a las mujeres a llevar el escote que quieran, el largo de la falda que les venga en gana o se maquillen como gusten durante este verano. Y añade: «Ropa que me encante. El largo de la falda y la altura del escote son opcionales y los elijo yo»; «maquillaje para pintarme como una puerta (¡o no!). Mi cara, mis decisiones»; «un par de labios para decir sí a quien yo quiera y cuando yo quiera. Mi vida sexual es mía y de nadie más».
La enésima mamarrachada de Irene Montero emula al típico festival de música veraniego y lo titula el «Sí es sí Fest», donde «el temazo que vamos a cantar tiene 2 letras: s-í». «Sí a vivir tu sexualidad libremente, sin juicios y sin miedo. Sí a tu cuerpo, que es solo tuyo. Sí a brillar. Este verano celebramos la fiesta del consentimiento. ¿Te unes?», añade.
Vamos a ver, señora: que el Ministerio de Igualdad tenga que guiar la vida de las mujeres en verano con una campaña que es la quintaesencia de la estupidez revela hasta qué punto Irene Montero y su cuadrilla se han erigido en el patrón de la conducta femenina. ¿Pero quién se creen que son para fabricar una chorrada de tal naturaleza? ¿Y quién son ellas para consentir nada? Salvando las distancias, la campaña recuerda mucho al patrón impuesto hace casi ochenta años por la Sección Femenina de la Falange, salvo que en versión ultrafeminista. En el fondo es lo mismo: marcar a la mujer una línea de actuación en función de unos códigos de comportamiento fijados por criterios estrictamente ideológicos y morales. Se dicen progresistas y son más reaccionarias que nadie.
Temas:
- Irene Montero