EE.UU crea la «carretera para animales» más grande del mundo: está en California y ha costado 20 millones de dólares
El puente Wallis Annenberg permitirá a pumas, ciervos y coyotes cruzar de forma segura sobre una de las autopistas más peligrosas del país
Esta megaestructura busca poner fin a las 50.000 colisiones anuales contra la fauna que desangran las arcas del estado
Paso de gigante en la lucha contra una de las peores especies invasoras de los ecosistemas y ríos valencianos
Los expertos ponen el grito en cielo: un 42% de la cabaña ganadera mundial ha retrocedido en los últimos 25 años
Un reciente estudio afirma que el 28% de toda la superficie de cultivo de Córdoba está ocupada por olivares
California está a punto de inaugurar una de las obras de ingeniería más insólitas y ambiciosas del siglo XXI. Se trata del Wallis Annenberg Wildlife Crossing, una estructura colosal sobre la transitada autopista US-101 que ostenta un título único: es la «carretera para animales» más grande del planeta.
Con una inversión que ronda los 20 millones de dólares, este puente no ha sido diseñado para coches ni peatones, sino para reconectar un ecosistema que el asfalto rompió hace décadas. Su objetivo es tan vital como urgente: salvar a la fauna local de una muerte segura bajo las ruedas y ahorrar millones en daños materiales.
Un refugio verde sobre diez carriles de asfalto
La US-101 es una arteria vital para los humanos, pero un muro mortal para la naturaleza. Hasta ahora, las montañas de Santa Mónica y la Sierra Madre eran «islas» aisladas donde animales como el puma sufrían riesgos genéticos por no poder desplazarse para reproducirse. El nuevo ecoducto, cuya finalización está prevista para finales de 2026, actúa como un cordón umbilical verde que devuelve la continuidad al hábitat.
Lo que hace especial a esta «carretera para animales» es su diseño superresistente pensado para «engañar» a los sentidos de los animales. No verás hormigón ni barandillas metálicas; la estructura estará totalmente cubierta de tierra, relieve natural y vegetación autóctona. La idea es que un ciervo o un coyote cruce los diez carriles de la autopista sin siquiera notar que está sobre una carretera, protegido del ruido y los cegadores faros del tráfico.
Un proyecto que se paga solo: menos accidentes y más vida
Aunque el coste de 19 millones de dólares (financiado por la Comisión de Transporte de California) pueda parecer elevado, las cifras respaldan la inversión. Cada año, casi 50.000 ciervos mueren atropellados en las carreteras del estado, una cifra que en 2024 superó incluso a las bajas por caza. Estos accidentes no solo son una tragedia ecológica, sino que generan pérdidas millonarias en daños a vehículos, seguros y atención médica.
Ver esta publicación en Instagram
El impacto positivo del puente Wallis Annenberg será múltiple:
- Protección de especies: vital para el puma, el ciervo y el coyote, pero también para reptiles y anfibios.
- Seguridad vial: al reducir los atropellos, se evitan colisiones graves que ponen en riesgo la vida de los conductores.
- Referente mundial: sigue la estela de otros proyectos exitosos, como los viaductos para el tití león dorado en Brasil, pero a una escala nunca antes vista.
El futuro de la infraestructura sostenible
Cuando las obras finalicen entre septiembre y diciembre de este año, los conductores que circulen por la US-101 verán sobre sus cabezas un corredor vibrante y silencioso.
Este proyecto demuestra que la ingeniería moderna ya no solo busca conectar ciudades, sino también reparar las heridas que el progreso ha infligido al medio ambiente. California no solo construye un puente; está cosiendo de nuevo el tejido de la naturaleza.