El motivo por el que los gatos siempre duermen mirando hacia el mismo lado

Los gatos son animales fascinantes, y uno de los comportamientos que más llaman la atención es su tendencia a dormir siempre en una misma postura o mirando hacia un lado concreto. Aunque a simple vista pueda parecer una simple manía, en realidad este comportamiento está relacionado con una combinación de factores instintivos, neurológicos y de supervivencia.
El sueño es uno de los pilares fundamentales del bienestar de los gatos, junto con la alimentación, el juego y el ejercicio diario. Durante las horas de descanso, el organismo felino lleva a cabo procesos esenciales para recuperarse físicamente y procesar los estímulos y experiencias acumulados a lo largo del día. Mientras duerme, el cuerpo del gato desarrolla funciones importantes como la regeneración de tejidos y músculos, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la regulación hormonal. Además, el descanso influye directamente en el estado de ánimo y la conducta del animal.
¿Por qué los gatos siempre duermen sobre su lado izquierdo?
Una investigación reciente ha revelado que los gatos parecen tener una clara preferencia por dormir apoyados sobre el lado izquierdo de su cuerpo, según un estudio difundido en la revista Current Biology. Los científicos creen que esta conducta no es casual, sino que podría estar relacionada con mecanismos evolutivos de supervivencia. Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron 408 vídeos de gatos publicados en YouTube y seleccionados cuidadosamente para el estudio. Los resultados mostraron que aproximadamente dos tercios de los felinos elegían descansar sobre su lado izquierdo.
La explicación estaría relacionada con el funcionamiento del cerebro. Al dormir en esa posición, el campo visual izquierdo queda más libre, enviando la información directamente al hemisferio derecho cerebral. Esta parte del cerebro está especialmente vinculada con funciones como la percepción espacial, la detección de amenazas y la reacción ante posibles peligros. Según los autores del estudio, esta postura podría ofrecer a los gatos una ventaja a la hora de responder con rapidez si son sorprendidos mientras descansan. De esta forma, tendrían una capacidad de reacción más eficiente frente a depredadores, ruidos inesperados o cualquier situación que interpreten como una amenaza potencial.
«Las asimetrías en el comportamiento pueden tener ventajas porque ambos hemisferios del cerebro se especializan en diferentes tareas», explica el neurocientífico conductual Onur Güntürkün, de la Universidad Ruhr de Bochum en Alemania.
Durante el sueño, los animales son extremadamente vulnerables, ya que su capacidad de vigilancia frente a posibles depredadores disminuye considerablemente, sobre todo en las fases de sueño profundo. En el caso de los gatos, que pueden dormir entre 12 y 16 horas al día, esta preferencia por una determinada postura podría formar parte de una adaptación que les permite conservar cierta ventaja defensiva incluso mientras descansan. Este comportamiento se sumaría a otras estrategias defensivas habituales, como la tendencia a descansar en lugares elevados.
Consejos para mejorar su descanso
Las sesiones de juego antes de dormir resultan especialmente útiles, ya que permiten que el animal descargue parte de su energía acumulada durante el día. Se pueden utilizar juguetes como cañas, pelotas o pequeños peluches. En cambio, se recomienda evitar el uso de punteros láser, ya que pueden generar frustración al no permitir completar la secuencia natural de caza.
También puede ser útil ofrecer una cena más completa o nutritiva por la noche, ya que muchos gatos tienden a descansar después de comer. Ajustar la última comida a las últimas horas de la tarde puede favorecer un periodo de sueño más prolongado durante la noche.
Por supuesto, es fundamental crear una zona de descanso adecuada. Un espacio cómodo, con una cama suave, mantas, rascador y algunos juguetes, situado en un lugar tranquilo, contribuye a un sueño más reparador.
Por último, es importante evitar reforzar conductas inadecuadas durante la noche. Si el gato maúlla y recibe atención inmediata, puede aprender que ese comportamiento es efectivo para conseguir respuesta. En estos casos, ignorar la conducta puede ayudar a modificar el hábito.
Tipos de sueño
Las horas de sueño del gato varían según su edad. En el caso de los recién nacidos, pueden dormir entre 20 y 22 horas al día, ya que se encuentran en pleno desarrollo físico y neurológico. Entre los dos y seis meses, necesitan descabsar entre 16 y 20 horas diarias. Cuando alcanzan la edad adulta, aproximadamente entre uno y siete años, el sueño se reduce y se estabiliza, situándose entre 12 y 16 horas al día. Finalmente, en la etapa senior, a partir de los ocho años, es habitual que vuelvan a aumentar sus horas de descanso, pudiendo dormir entre 14 y 18 horas diarias.
Aproximadamente el 75% del tiempo de descanso de un gato corresponde a un sueño ligero. En esta fase, el animal se encuentra en un estado de «alerta pasiva», descansando pero atento a lo que ocurre a su alrededor. Mientras, el 25% restante del sueño corresponde a la fase REM, en la que el descanso es profundo; durante este periodo, el cuerpo se relaja por completo y se producen los sueños.