Los expertos en veterinaria coinciden: «Para las personas alérgicas, lo recomendable son los gatos azules porque segregan mucha menor cantidad de la proteína que produce alergia»

Un veterinario apunta a los gatos de color azul como una opción a tener en cuenta para las personas alérgicas. Carlos Gutiérrez, del canal de YouTube Mascotas y familias felices, explica que estos animales segregan en mucha menor cantidad la proteína del pelo responsable de la reacción alérgica.
El tono se llama «azul» porque recuerda al pelaje del azul ruso, una tonalidad gris con reflejos azulados según la luz. Dentro de esta familia de color, Gutiérrez señala al gato azul ruso como el ejemplo más característico de gato considerado hipoalergénico.
«La proteína que segregan los gatos en el pelo para producir alergia la segregan en mucha menor cantidad, así que es apto para vivir con personas con alergias», explica Gutiérrez.
¿Por qué el gato azul segrega menos proteína alergénica, según Carlos Gutiérrez?
La proteína responsable de la reacción alérgica a los gatos se llama Fel d 1. Se produce en las glándulas salivales y sebáceas del animal, y se reparte por el pelo y la piel cuando el gato se acicala. Así lo describe una revisión publicada en septiembre de 2025 en la revista Clinical and Translational Allergy.
Un estudio de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena, publicado en marzo de 2014 en la revista Clinical and Translational Allergy, había medido niveles más bajos de Fel d 1 en la cara y, más aún, en el pecho de los gatos considerados hipoalergénicos, frente a los ejemplares comunes.
Esa misma revisión de 2025 aclara que todos los gatos producen Fel d 1 al margen de la raza, la edad, el color o el tipo de pelo, y que no existe todavía una raza felina naturalmente libre de esta proteína.
Los intentos de conseguir gatos hipoalergénicos por esta vía pertenecen, por ahora, al terreno de la edición genética. Un gato de cualquier color puede producir más o menos cantidad de esta sustancia, sin que exista hoy una forma fiable de saberlo de antemano.
Gutiérrez enmarca su recomendación sobre el azul ruso en su experiencia clínica con esta variedad de color.
El origen del nombre del gato azul y su parecido con el azul ruso
El gato azul debe su nombre a un tono grisáceo que, con determinada luz, adquiere un matiz azulado en el pelo. Es la misma coloración que caracteriza al azul ruso, la raza que popularizó esta forma de nombrar el color.
Gutiérrez pone como ejemplo a su propio gato, Totoro, que es de color azul aunque tiene alguna mancha blanca. El resto de su pelaje, de un tono gris que también se clasifica como azul, admite asimismo el nombre coloquial de gato gris.
Los gatos azules se adaptan bien a la vida en familia, aunque pueden mostrarse algo tímidos con las visitas con las que no están familiarizados, según la experiencia de Gutiérrez con distintos ejemplares de este color. El comportamiento, aclara el veterinario, depende también de cada animal en particular.
Totoro, el gato de Gutiérrez, es un ejemplo de ese comportamiento tímido. Cuando llega alguien a casa que no conoce, el animal tiende a apartarse o a buscar un lugar donde poder ver sin ser visto por la visita.